País enfermo otorga 4 premios a Alejandro Ordóñez


Le tengo dos noticia,  una mala y otra buena. La mala: Colombia está enferma. El particular caso del exprocurador Ordóñez así lo pone de presente; la noticia buena: le cuento el porqué a condición de que lea este artículo de principio a fin. ¿No desea hacerlo? Le tengo otra noticia mala: sumercé está enfermo. Adolece de pereza visual. La noticia buena: no se preocupe, no es grave.

En septiembre de 2016 el Consejo de Estado declaró nula la reelección de Alejandro Ordóñez, faltándole tres meses para concluir el segundo periodo. Fue una completa vergüenza que el Consejo de Estado se haya demorado más de tres años para producir su decisión. El Consejo de Estado está enfermo. Tiene arterioesclerosis.

SOLO LLUEVE. Poema húmedo de @Adosdelrio


SOLO LLUEVE

"Vivir con un retardado mental, humaniza". @RuthAbello


No hace mucho -y aún hoy- para muchas familias tener entre sus miembros a una persona con retardo...

¿Un pacto entre oligarcas? Por @Merv59


Causó cierto estupor ver al presidente Juan Manuel Santos y su flamante ministro de Defensa correr a reunirse con Álvaro Uribe Vélez, una vez lograron el nuevo Acuerdo en La Habana. 

"Bueno, lo hace por tener una deferencia con el opositor más representativo de los del NO", dijimos algunos colombianos.  

Esta vez, Uribe el tenebroso consultó sus declaraciones con el presidente Santos y pidió un plazo prudencial para revisar lo acordado. Extrañamente no se rasgó las vestiduras al enterarse que los integrantes de la mesa en La Habana firmaron el Acuerdo antes de darlo a conocer a los representantes del NO.

Lo que aprendí de don Guillermo Cano


Este próximo 17 de diciembre se cumplen treinta años del asesinato de don Guillermo Cano Isaza, quien fuera director del diario El Espectador.

Tuve la suerte de colaborar con El Espectador cuando don Guillermo lo dirigía. Pero tuve la desgracia de conocerlo muy poco. Poco, muy poco. Lamentablemente casi nada. Lo vi personalmente dos o, máximo, tres veces. 

Por aquel tiempo yo era tímido y, sobre todo, invisible, a más de medio ermitaño y tres cuartos de anacoreta. Eso, unido a que don Guillermo era muy reservado, hicieron imposible que nos conociéramos, pese a que yo publicaba mis mamarrachos diariamente en las páginas editoriales.

La soportable levedad del ser. Por: @TizAbad


 “El hombre es cosa vana, variable y ondeante”, decía con razón Montaigne. Capaz de ir a la luna, de desintegrar átomos, componer poemas y  libros inmortales, plasmar escenas maravillosas con pinturas, planificar y levantar gigantes arquitectónicos, puentes inimaginables o dedicarse de lleno a la filantropía o labores sociales para el bienestar de otros.

Todo eso admirable y con bastantes ejemplos a lo largo de la historia presente y pasada; pero, como suele suceder con esa misma historia, hay apartes oscuros y lugares dentro de nuestro transcurrir en el mundo que significan  grandes vergüenzas.

El oficinista, según @RuthAbello


¿Qué es un oficinista?
Oficinista es ese empleado que trabaja en un lugar generalmente cerrado y reducido y que en los últimos tiempos se ha descalificado haciéndolo ver como un pobre diablo y mostrándolo como la derivación de la esclavitud. (Bueno, en esto último tienen razón los verdugos y críticos del oficinista). 

Para muchos, ser oficinista  es la única alternativa de vida, la única opción que ofrece el sistema laboral. Es como el camino del pesebre: el único, la única posibilidad. Desde el colegio nos adoctrinaban para ser oficinistas, para obedecer, para responderle bien al jefe, para agachar la cabeza, so pena de quedarse en la calle pateando piedras y con los bolsillos vacíos.

Plebiscito: el humor y la sátira se pronuncian



A las 2:36 de la tarde del 2 de octubre, día del plebiscito, sin que aún -obviamente- se supieran los resultados de la votación, las fuerzas del Universo me concedieron, por unos pocos segundos, un extraño poder: el poder de vislumbrar el futuro y de predecir el devenir. ¡Casi me vengo de la emoción! Ha sido el único momento en mi larga y oscura vida en que he gozado de lucidez mental.


Fue así como mi dedos, guiados por una fuerza misteriosa, escribieron este tuit que profetizaba la gran tragedia que se avecinaba en Colombia:


Después de las cinco de la tarde, cuando la Registraduría Nacional a través de sus boletines dio a conocer los resultados de la votación, el humor y la sátira  habitual en muchos geniales tuiteros produjeron estos magistrales tuits, que resumen la situación de nuestra Colombia inmarcesible. Platanal bendito.

Las soluciones a la paz que se están cocinando en Twitter


Ganó el NO en el plebiscito. Por estrecho margen, pero ganó. Pero los partidarios del SÍ seguimos firmes. Ocurre que el proyecto de la Paz es irrenunciable. Es un deber ético. Por eso,  salir de esta encrucijada es un imperativo. Pero... ¿cómo sacar adelante la paz? ¿Qué diablos hacer?

Hemos recogido 30 tuits -emitidos por un amplio abanico de personalidades y fuerzas- en donde se esbozan las posibles salidas al problema de la paz. Séquese las lágrimas. Póngase de pie, que la batalla continúa. La tarea ahora es buscar el norte.

Una idea para don Alejandro Ordóñez


Dotor
Alejandro Ordóñez
Expreocupador de la Nación Colombiana
Ciudad

Su señoría:
Pensando yo la otra tarde en cómo ayudarle en la gran tarea que usted adelanta de manera abnegada (y obsesiva) de inventar, cranearse y maquinar diariamente (y en cada segundo) argumentos idénticos (y distintos) de género ideológico para ponerle trancas (palos y piedras) a la rueda de la paz, se me ocurrió enviarle una sencilla idea para reforzar su venenoso arsenal, idea genial (y genital) que usted puede presentar como suya y propia. Soldados humildes como yo, no necesitamos figurar (pero sí tiene a bien darme los créditos, no me emberraco)

Mi anónima y desinteresada contribución patriótica a la  perpetuación de la guerra es la siguiente, dos puntos: