Ave De Buen Agüero

El Periódicko
El pasado 9 marzo recibí una llamada a las 5:00 am. De un brinco quedé sentado en la cama. Algo sumamente grave debió ocurrir para que me llamen a estas horas, pensé. ¿Falleció alguien de la familia? ¿Se incendió la planta de El Periódicko? ¿Otro paro cafetero? ¿Se le pinchó una llanta a la moto de Iván Márquez? Nada de eso era. Lo que había sucedido era  peor. Se trataba de ese tipo de cosas a la que uno, como director de un medio como El Periódicko, está expuesto.

-Aló

-Salazar, buenos días. Necesito que me haga un favor urgente.

-Buenos días, doctor Uribe. ¿En qué puedo servirle?

-Ayúdeme a averiguar qué es lo que Paloma Valencia tiene en contra mía ¿Quién la envenenó? ¿Por qué anda diciendo lo que dice? ¿Se trata de otra venganza criminal?

- Con mucho gusto, doctor Álvaro. ¿Qué fue lo que pasó? Por favor, cuénteme.

- ¿Leyó la columna que Paloma publicó hoy en El Espectador.com?

-No señor. Regáleme un minuto y abro la página. Por aquí tengo el portátil…  

- Quién sabe qué le paso. Hasta ayer era una uribista pura sangre...¡La vieja esa no hace sino calumniarme!

-¿Cómo así? ¿En dónde?

- En el párrafo ese donde dice que “una vez el proyecto político llegó al poder, utilizó todas las herramientas existentes para perpetuarse”.

-Ahh, sí, ya lo encontré…
.
- Y más abajo me echa otra puya, la pájara esa.  ¡Me acusa de extremista!

-¿En qué parte, doctor Uribe?

- Ahí donde dice que “… El extremismo es precisamente la falta de tolerancia por ideologías que no son las propias. El extremismo busca cerrarle el paso a todo lo que es distinto, porque tiene la idea de que sólo su postura es cierta, sólo su manera de ver las cosas es justificable, sólo su manera de resolver los asuntos es apropiada”.

-Ahh, sí, ya lo veo. Ese es el párrafo cuarto, ¿cierto, doctor?

- ¿Y cómo le parece esto, Salazar? Dizque yo “tengo la tendencia de caricaturizar a mis adversarios políticos, que descalifico con simples adjetivos; dando la impresión de que quien piensa diferente es un inepto intelectual…”

-No entiendo, doctor Uribe…

-¿Qué es lo que no entiende?

- Pues ocurre que Paloma no está escribiendo esta columna contra usted, doctor. En realidad está criticando  al difunto Chávez, que en paz descanse.

-Ay juepuerca, no me había dado cuenta. Tiene usted toda la razón, perdóneme la confusión. Gracias por aclararme las cosas.

-Tranquilo, doctor Uribe. No se preocupe, a todos nos pasa ese tipo de cosas. 

Colgué el teléfono y rápidamente volví a conciliar el sueño.Sin lugar a dudas esa fue la manera como Morfeo  me premió la ayuda que le había brindado a mi amigo, el doctor  Álvaro Uribe. Con el deber cumplido, uno sueña lindo, en colores, en pantalla gigante y ,como si fuera poco, en 3D.  Mi sueño, además, tenía un brillante y creativo libreto. Soñé que Sara Corrales me había invitado -a escondidas de su novio- a Hamburguesas del Corral... Ella estaba contenta; yo, feliz. Ella estaba jugando con candela, yo ardía en pasión.  Pero desafortunadamente la historia de nuestro caliente amor no pudo concluir, maldita sea: a eso de las 5:30 de la mañana volvió a sonar el h.p. teléfono. Con la piedra afuera y vomitando fuego contesté el malnacido aparato:

- ¡Aloooo!

- Oiga, Salazar: ¿No será que la vieja esa me está echando indirectas?

La columna de Paloma Valencia Laserna.

Créditos: Fotografía de Paloma Valencia tomada de El Espectador.

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