"Calígula es todo aquel sediento de sangre por vicio y pura gula". Santos

El Periódicko
Foto: Giovanni Ochoa

Escoliósis: la columna de Giovanni Ochoa, @virtual8a

El pasado jueves, en una conferencia dictada a los altos mandos militares en el Teatro Patria de Bogotá, el presidente Santos comparó a algunos exmandatarios con el emperador ramano Cayo Julio César Augusto Germánico (Calígula, para los parceros). Santos expresó que a Calígula “le gustaba hacer la guerra porque vivía de la guerra”. ¿A cuál de todos los expresidentes se refería Juan Manuel Santos? La respuesta es obvia: blancos son (los tres huevitos), gallina los pone.

Aunque usted no lo crea, el presidente Santos tiene mucha razón al comparar a su antecesor con el emperador romano. Al menos en otras cinco cosas se parecen.

1. Calígula fue un famoso reformador, aunque puede alegarse que sus mayores reformas estaban encaminadas a concentrar y mantener en sí todos los poderes del imperio. El nuestro, más discreto o con menos imaginación, quiso concentrar todos los poderes del Estado en su grupo de allegados.

2. Calígula hablaba latín. Por su parte, Uribe, si bien solo parla español y algo de inglés (con buen acento paisa, la verdad sea dicha), tuvo un procurador que oye misa en latín.

3. El emperador entabló relaciones a veces amistosas y a veces hostiles con el Senado, pero en términos generales consiguió siempre que actuase según sus deseos. El expresidente logró para muchos de sus seguidores curules en el Senado y desde allí creó un bloque para defender su gestión y avalar sus proyectos.

4. El romano se vio envuelto en complots para desprestigiar a sus opositores. Si su antecesor hizo gala de su talento para las estocadas y puñaladas, el colombiano no se quedó atrás, demostrando ser muy diestro para las chuzadas.

5. Calígula sentía un particular afecto por los caballos y -cuenta la leyenda- nombró a uno de ellos como cónsul. Uribe también gusta de los caballos: a uno de ellos lo nombró, no cónsul sino portavasos (o portatintos que para el caso es lo mismo).

Tanto le gusta cabalgar a Uribe que le ordenó al Congreso tramitar una reforma que le permitiera quedarse en la silla de Bolivar por cuatro años adicionales, ¡A Dios gracias nos salvamos de que fueran otros cuatro más, para un total de doce !

El tiro por la culata
Pero hay un dato que no tuvo en cuenta el presidente Santos: el emperador Claudio, quien sucedió a Calígula, también era descendiente de gobernantes, también era tartamudo, y también se encontró montado en el cargo sin saber cómo ni cuándo....

El Tiempo. "Exmandatarios que critican proceso de paz son calígulas". Santos

Pasadizo al Blog de Desbaratóstenes, una publicación de @virtual8

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