Hablemos de agua

Intento de columna
Por:  Intento de Pajarera, @malditosudoku. 


Hablemos de agua. Todos los días la vemos, en distintas presentaciones. Nos parece algo tan superfluo y cotidiano que olvidamos lo preciada que es; eso mismo nos pasa con algunas personas, no sobra decirlo. 

Agua que forma charcos en los cuáles saltamos; charcos llenos de peste con los cuáles nos bañan los carros cuando pasan a toda prisa, yendo a quién-sabe-dónde.

Que nadie puede ahogarse en el mismo vaso de agua dos veces, nos dice la sabiduría popular y la filosofía a manos de Heráclito, cuando se fusionan. Y los pesimistas se ahogan en un vaso medio vacío; paradójico ¿no? Uno podría esperar que los pesimistas vieran en el vacío del vaso una posibilidad para escapar. Pero no, ellos se empeñan en ahogarse, en utilizar hasta la última gota del vaso para llenar sus pulmones y vaciar sus esperanzas. 

Desde pequeños nos dicen “agua que no has de beber, déjala correr”. Por desgracia, a veces pensamos
que si dejamos que el agua corra se puede caer y puede hacerse daño. Tan sabios nosotros. Lo más preocupante sería que al agua le dieran ganas de correr con tijeras en las manos; probablemente de allí provengan los “cortes de agua”, que con tanto ánimo recibimos semanalmente en varias zonas de Bogotá y el país (el agua de Yopal debió correr con muchos objetos cortopunzantes en sus manos, porque sus cortes como que no se han curado, ni con cáscara del huevo que tienen sus gobernantes).


Que el agua es vida, que somos 70% agua (yo, particularmente, soy 70% agua-fiestas), que el agua es bendita, que nos purifica…nos quieren hacer creer que el agua nos puede quitar algunas cargas de encima y nos puede borrar la “mancha del pecado” del alma; a mí se me hace que para eso sería más efectivo crear alguna “lavandería de almas” (no de activos, aclaro). “Aguas, aguas, ahí viene”, decía “El Chavo”,  el mismo que vendía “aguas frescas”. 

Sería imperdonable olvidar que queremos que el señor nos libre de “las aguas mansas”; sin embargo, yo creo que lo importante es que nos libre de las masas mensas y de sus malas decisiones, esas mismas que nos tienen tan mal, tan “mansos”. 

Agua inolora, incolora e insípida, aunque realmente hay que ver quién es más insípida, si el agua o algunas personas que, a toda costa, buscan encantarnos con su simpleza y aburrida figura. Mejor dicho, el agua sirve para muchas cosas; yo por ahora, solo quiero “lavarme las manos” y librarme de toda responsabilidad sobre lo que he escrito. 

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¿Quién es @malditosudoku?

Respuesta: tal como se señala en su cuenta de Twitter, esta muchacha es poco prometedora. Sí, aunque no parezca es una muchacha (que se hace llamar “intento de pajarera); muchos creen que por ser un intento o un maldito sudoku es un niño, pero en realidad lo que se oculta tras este pasatiempo es una chica, que mejor “no promete nada, así no decepcionará a nadie”. Y de nuevo, tomando como referencia su cuenta de Twitter, única información con la que contamos sobre ella, dice que mejor no escribe nada porque, total, a nadie le interesa saber quién es.





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