Marta Lucía está de rumba

La exministra de Defensa Marta Lucía Ramírez Blanco está de fiesta. Lleva tres días seguidos -incluidas sus noches- de rumba total. Y está de parranda por una buena razón: por primera vez en muchos años ha acertado en sus comentarios y análisis políticos. ¿Se imagina la dicha de la exministra? Mucho tiempo equivocada, muchos años miando fuera del tiesto... y de pronto: ¡la razón le sonríe! Si me permite, le cuento esta milagrosa historia.

Foto: El Tiempo
Cuando el presidente Santos manifestó la semana pasada que Colombia ingresaría a la organización Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a la exministra se le iluminó el bombillo y se le hizo agua la boca. Era la oportunidad de sacarse el clavo con Juan Manuel. A ver le explico. 

La abogada Marta Lucia Ramírez trabajó con Juanma en el ministerio de Comercio Exterior. Ella era la viceministra y Santos el ministro. Eso fue por allá entre 1991 y 1993, cuando usted, amiga lectora, todavía no había aterrizado en este planeta y su papá tenía una novia distinta a su señora madre. El asunto en el ministerio funcionó bien. Ambos trabajaron en armonía relativa, con los roces propios de jefe y subordinado. Que se sepa, Juan Manuel nunca la gritó. Por el contrario, siempre le habló suave y en tono didáctico. Santos Calderón realmente la apreciaba.

Las enseñanzas que le dio JMSC, más un par de cursos on-line que tomó, fueron esenciales para que en 1998 Andrés Pastrana nombrara a Marta Lucía como ministra de Comercio Exterior. Léase bien: ministra y no viceministra.  Martica había subido un escalón en su carrera política y profesional.

En 2002 la Virgen se le apareció a Ramírez Blanco. Mejor dicho, se le apareció el Mesías. Álvaro Uribe  Velez la nombró como ministra de Defensa. Los historiadores tomaron nota del asunto: Marta Lucía fue la primera mujer en la historia de Colombia (y la segunda en América Latina) en ocupar la cartera de Defensa. A partir de ese momento, les quedó claro a todas las señoras del país que las carteras no solamente sirven para guardar objetos personales, sino también para poner a raya a los tipos irrespetuosos. Defenderse mediante carterazos se volvió muy popular.
Foto: Alejandra Quintero S. 

Como Marta Lucía tiene una excelente ortografía y redacción, Álvaro Uribe le encomendó elaborar el primer documento sobre la Seguridad Democrática. El escrito le quedó lo más de bonito. La letra parejita y derechita, sin absolutamente ningún borrón ni manchón. Como dice el verso, Martucha es una ducha.

En el año de 2006, el aprecio que Juan Manuel le tenía a Marta Lucía, afloró políticamente. Santos - en alianza con Germán Vargas-, la lanzaron como candidata al Senado. Y fue así como Marta Lu salió elegida por el Partido de la U con 70 mil votos. Oiga bien: setenta mil voticos. 

El 2009 fue un año clave para la exministra. Por una parte, las ambiciones le aumentaron en un cien por ciento. Por otra, el ego y la autoestima le crecieron en 350 centímetros cúbicos. Juró nunca más ser subordinada de nadie: ni de Pastrana, ni de Uribe, ni mucho menos de Juan Manuel.  Y fue así como renunció a su curul en el Senado para presentarse como candidata presidencial en las elecciones del 2010.

Al retirarse del Congreso, Marta Lucía salió blasfemando:  manifestó a todo pulmón que no estaba de acuerdo con  el proyecto de la segunda reelección de Uribe. "¡Qué horror! Es que en Colombia hasta las señoras más decentes dicen groserías", comentó al respecto Ana Carmen Buitrago, una señora que vende empanadas en la esquina del Capitolio.

El paso del tiempo no ha hecho que Marta Lucia deje del todo de blasfemar. Sin embargo, ahora es más cuidadosa: escupe y acto seguido lanza una flor. Por ejemplo: el 3 de marzo de 2013, Marta Lucía le dijo a María Isabel Rueda en una entrevista que "Uribe, como presidente, es cosa del pasado". ¿Se nos volvió de izquierda la Ramírez? No señor. Ni más faltaba. Porque  a renglón seguido declaró: "Pero las ideas de Uribe son futuristas".

Al poco tiempo de haber renunciado al Congreso, Martha Lucía dio otro paso: renunció al partido de la U. El argumento: sentía que en ese partido no tenía suficientes garantías para enfrentar la precandidatura de Juan Manuel Santos, a quien acusó de usar su posición como ministro de Defensa y de usar maquinarias electorales para promover su candidatura.

Marta Lucía le pidió a Santos que renunciara al ministerio de Defensa e hiciera campaña por la candidatura en igualdad de condiciones que el resto de precandidatos. Santos, como corresponde a todo ministro de Defensa que se respete, le hizo soberana pistola.

Fue así como Marta Lucía se fue de la U con una espina clavada en el corazón. La verdad sea dicha, esa espina le lucía muy mal. Y mucho más si se tiene en cuenta que la espina era en realidad un clavo oxidado y de los grandes, que es la peor de las balas.

Después, Marta Lucía trato de armar un movimiento al lado de Mockus, Lucho Garzón, Sergio Fajardo y Enrique Peñalosa. "Los Quíntuples", le decían al grupo. Pero rápidamente se mamó. Se cansó de que el grupo no se decidiera por organizar un partido, se aburrió de que el colectivo no se decidiera por una candidatura unificada. 

Entonces, Marta Lucía Ramírez Blanco de Rincón decidió ingresar al conservatismo, invitada por su presidente, el congresista Efraín Cepeda. "Es que químicamente, doña Martica es goda; genéticamente, también", le dijo en aquel entonces a El Periódicko.com  Rosita Montes, la señora que sirve los tintos en la sede del partido de Laureano Gómez.

En 2010 Marta Lucía fue precandidata por el partido Conservador,  junto con Noemí Sanín, Andrés Felipe Arias, José Galat y Álvaro Leyva. Le fue muy bien en la consulta: sacó 240 mil votos, quedando en tercer lugar. Les dio una tremenda paliza a José Galat y a Álvaro Leyva, quienes sacaron 90.000 y 67.000 votos, respectivamente. Claro, a ella también le dieron su muenda: Andrés Felipe obtuvo 1.080.000 votos, que es la mayor cantidad de votos que ha logrado un expreso político en Colombia. Y Noemí Sanín, la ganadora, alcanzó 1.118.000 sufragios. 

Hoy nuevamente Marta Lucía es precandidata por el conservatismo, cosa que tan solo lo sabe la
Marta Lucía también tuvo 20 años
familia de ella, los 4 gatos que conforman el partido Conservador, usted y yo. Pero ahí está Marta Lucía: valiente y echada para adelante, dispuesta otra vez a competir, y si es del caso, a ganar una medalla de bronce por segunda vez. 

Pero esta semana la suerte cambió para Ramírez Blanco Marta Lucía (así le decían en el colegio cuando llamaban lista). Aunque usted no lo crea, se anotó un tremendo hit. Juan Manuel Santos dio papaya al hablar pendejadas sobre la OTAN. Y ni corta ni perezosa, Marta Lucía salió a criticar al presidente Santos ( y de paso a sacarse el tremendo clavo). Lo volvió eme y otras letras del abecedario. 

En una entrevista concedida a El Colombiano, la Ramírez (así le decían sus compañeras de colegio cuando peleaba con ellas) declaró -en medio de carcajadas- que el presidente Santos hizo "el oso internacionalmente" al plantear el ingreso de Colombia a una organización que por definición solo admite como miembros plenos a países que tengan convergencia en el Atlántico Norte.

" En la OTAN, Colombia sólo podría tener estatus de observador o de cooperación", dijo Ramírez con toda la razón. Segundos después agregó otra frase llena de verdad y sabiduría: "Un presidente de la República, que fue ministro de Defensa, no puede cometer ese tipo de impropiedades, ni dar esa clase de declaraciones ligeras e improvisadas".  

Las diez personas que leímos la entrevista, aplaudimos frenéticamente las palabras de la exministra. Marta Lucía no cabía de la dicha. Por primera vez en muchos años, la razón la visitaba. Se abría la posibilidad de que esta vez obtuviera en las elecciones 240.010 votos, incluyendo los diez de quienes leímos el reportaje. El hecho había que celebrarlo. Por eso, la exministra lleva tres días -con sus noches- de fiesta, farra y rumba.


Cuando yo vi esta foto exclamé: ¡Oh TAN linda!
Pero hace unas horas, la razón parece que volvió a abandonar a la exministra Ramírez. Definitivamente no hay bien que dure cien años... Marta Lucía hizo una propuesta no muy coherente: lanzó la idea de unir a Uribe, Mockus, Peñalosa y al evangélico movimiento Mira para las elecciones de 2014. 


¿De dónde saca la exministra que Mockus y Uribe pueden estar en el mismo costal? ¿Se le olvidó a Marta Lucía que la salida de Antanas Mockus del Partido Verde se debió, precisamente, a la alianza que este partido hizo con Uribe?


Ya las malas lenguas están diciendo que la propuesta de unir a Uribe con Mockus se le ocurrió a Marta Lucia en medio del tremendo guayabo que le produjeron los tres días seguidos de rumba que se pegó. Lo que demostraría que a Marta Lu no le funcionan las Sal de Frutas Lu-a. ¡Qué vaina!

Posdata 
Estimado doctor Uribe:  ¿ya le perdonó a Marta Lucía Ramírez el pecado de no haber estado de acuerdo con su segunda reelección? 

@dicksalazar





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Créditos fotográficos

Muy interesantes las fotografías de Alejandra Quintero Sinisterra en las que capta a diversas personalidades del país haciendo muecas. La serie se llama: ¡Hola, muéstrame tu rostro!

Aquí, por cortesía de El Periódicko, le dejamos un link para que se dé un paseo por la obra de esta artista colombiana. No necesita visa. Simplemente dice que va de parte de nosotros.



  

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