Barranquillero ofrece asilo a Snowden

La Arenosa se prepara para recibir al gringo

El colombiano Hernando de La Rosa Anaya, conocido en Twitter bajo el código  @HernandodeLaRos, y domiciliado en Curramba la Bella,  ofreció hoy asilo político a Edward Snowden, el consultor tecnológico estadounidense y antiguo empleado de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) que en junio de este año hizo públicos, a través de los periódicos The Guardian y The Washington Post, documentos clasificados como de alto secreto, referentes a los programas de vigilancia y espionaje que Estados Unidos realiza en el mundo los fines de semana y días festivos.

Las autoridades norteamericanas han solicitado a Rusia la extradición de Snowden, quien se encuentra medio aburrido en el aeropuerto internacional de Moscú esperando que algún valiente país le conceda asilo político un día de estos (o de los otros).  

Como hasta el momento la espera de Snowden ha sido infructuosa –el hombre se ha tomado más de 350 tazas de café en medio de la ansiedad-  el barranquillero de La Rosa ha ofrecido darle inmediatamente asilo  político, para de esta manera ponerle fin a la inmamable, perdón, implacable persecución a la que ha sido sometido el exfuncionario norteamericano, considerado como villano y sapo por unos, y héroe y príncipe por otros.  

Grandes preparativos se adelantan  en la casa del baranquillero
Hernado de la Rosa para recibir a Edwar Snowden

En dialogo con El Periódicko.com, De La Rosa explicó las razones que lo llevaron a tenderle la mano a Edward Snowden.

-¿Qué lo mueve a usted a conceder este asilo político? 

- Siempre, desde niño, he querido ser un súper héroe. Al principio mi idea era ser como el Llanero Solitario, pero no me salía muy bien el “¡Arre Silver!”; además, nunca entendí eso del “kemosabe”. Uno, como buen costeño, de eso no sabe ; luego me dio por ser Batman, pero no me veía como novio de Robin. 

Terminé admirando al Chapulín Colorado. Y no me sonroja decirlo,  porque algo de su ingenua voluntad de servicio tengo. Precisamente, ese ánimo de servicio me obliga moralmente a ofrecerle al pobre Snowden mi casa de Barranquilla como sitio de asilo. Pero hay, además, otras razones…

El coronel Emiliano, quien tendrá a cargo la seguridad
de Edwar Snowden en la casa de Hernando de La Rosa
-¿Qué otras razones?

-Razones humanitarias, de admiración y de seguridad. Me compadezco de su situación de nómada y de haberse convertido en un apátrida por ser tan berraquito. Es que para enfrentarse al ‘imperio del águila calva’ se necesita no tener pelos en la lengua y, como  cierta señora que ha sido varias veces candidata presidencial, tener muchos cojones.

Permanecer en un salón del aeropuerto de Moscú sin saber hablar ruso debe ser tenaz. Se tiene uno que sentir como ‘moscu’ en leche. Y lo peor, con un satélite gringo de la NSA siguiéndolo hasta cuando va al baño. ¡Qué embarrada que en la Casa Blanca se enteren de cosas tan personales! Como dice la Negra Candela, "una cosa es el chisme y otra muy distinta el espionaje".

-¿Y las razones de seguridad?

- Ahh, si, claro. Se me olvidaba. Al ver que los dos únicos países que le ofrecen asilo al ‘pelao’ Edward son el del pederasta Ortega y el títere del pajarito candanguero, me dio una preocupación enorme. Por eso, con gusto le ofrecí a Edward  mi casa. Mi hogar es el territorio soberano de la salsómana República Caribeña del Joe Arroyo, país del que soy presidente y expresidente vitalicio (ambas cosas a la vez, al mismo tiempo y de manera simultánea, para envidia del doctor Uribe). Mi señora estuvo completamente de acuerdo con el asilo y tuvo el hermoso detalle de firmarme rápidamente el permiso. Ya ejecutamos la primera parte del plan.

El cartel en español  que declara el espacio aéreo de la
vivienda de Hernando de La Rosa como zona restringida 
-¿Concretamente qué hicieron?

-Le cerramos el espacio aéreo de nuestra vivienda a los aviones presidenciales de Obama, Rajoy y Hollande. Mandamos a poner una valla en el tejado de la casa  que dice: “Adivine quién no puede volar por aquí”. También pusimos un cartelito indicando que el espacio aéreo está restringido. Pensamos que mientras más señalización haya, mucho mejor. 

- ¿No es eso una ‘chanza pachuna’?

-De ninguna manera. Creo que con eso le pusimos Santos remedio al asunto.


Razón Pública. El caso Snowden: crisis diplomática, delito político y reglas de inmunidad.


1 comentario :

  1. Ya que somos coterraneos, me postulo humildemente como embajador plenipotenciario de la República Caribeña del Joe Arroyo, en mi arriegasa mision para ir a buscar al Heroe mundial.

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