Una fatídica caída

Graves perjuicios económicos sufrió ayer  Mónica Rodríguez Sánchez, empleada de una miscelánea del suroccidente de Bogotá, como consecuencia de la caída de una llamada de su celular. 

Si bien miles de llamadas se caen diariamente en el país, causando pérdidas de dinero y tiempo a los usuarios, el caso de la llamada de Mónica Rodríguez llamó poderosamente la atención porque descuadró sensiblemente el presupuesto de un hogar que no atraviesa por las mejores condiciones económicas. Por eso, con toda la razón, el hecho ha sido bautizado por los medios como "la fatídica caída". 

Así le relató a El Periódicko.com su tragedia, esta joven empleada de 20 años, madre de dos hijos, oriunda de Zipaquirá  y habitante de Bosa: 

"Esta mañana, cuando iba en el bus hacia el trabajo, después de dejar a los niños en el jardín, me di cuenta que por error había dejado prendida  la estufa eléctrica de la casa. Hice el desayuno a toda mecha, preparé changua y unas arepas, y en medio del afán -pues iba bastante tarde porque esta mañana me cogió el sueño -, se me olvidó apagar los cuatro fogones.

Lo primero que se me ocurrió fue devolverme para la casa para apagar la estufa. Pero no podía. Ya estaba bastante lejos de la casa. Eso significaría llegar a destiempo al trabajo. La dueña de la miscelánea me mata si le llego esta semana otra vez tarde. Hace tres días llegué como media hora retrasada porque me tocó salir a ver en qué tienda me fiaban lo del desayuno. Doña Mireya, la dueña de la miscelánea, ya me la sentenció: un día más que llegue tarde al trabajo, me echa. La señora es muy estricta (menos para pagarme: me paga cuando le da la gana. Hasta 15 ó 20 días se demora).

Entonces pensé en llamar a mi esposo -que sale de la casa hacia el trabajo a eso de las 7:00 de la mañana- para que  me hiciera el favor de apagar la estufa. Lo llamé desde mi celular y me contestó. Cuando le iba a decir lo de la estufa, ¡pum!, se me cayó la llamada. Y preciso, yo no tenía más minutos. Y ni modo de decirle alguien en el bus que me prestara un celular. Entre esa chichonera de gente, ¿quién le va a hacer a uno un favor de esos?

Y Luis, mi marido, tampoco tenía minutos. Lo sé porque anoche se gastó los últimos minuticos que tenía llamando a mi suegra que está enferma. Y como en la casa no tenemos teléfono fijo, ni forma de que el 'gordo' se comunicara conmigo inmediatamente.

Así que la única solución era esperar a que él me llamara. Efectivamente me marcó como a las 8:10 desde una cabina.  Era demasiado tarde. Ya estaba en el trabajo. Y ni modo de devolverse a la casa para apagar la estufa. El taller donde camella es bastante retirado y, además, no le darían permiso para una cosa de esas.

Así que a la pobre estufa le tocó "tragar" energía hasta las 6:30 de la tarde, que es la hora en que yo regreso a la casa. Mi marido llega más tarde: tiene que pasar primero por la casa de la mamá.

Yo estuve todo el día preocupadísima. ¿Qué tal que se haga un incendio?, pensaba. Esos fogones deben estar completamente rojos de tanto estar prendido. Y yo roja de la piedra.  Y prendidos en balde. Para nada. ¡Qué desperdicio, Dios mío¡ Y con lo cara que está la energía. Y con lo vaciado que está uno, mejor dicho, al caído caerle.

Uno con la plata contada, ayudándole a la suegra con las drogas porque en la EPS no se las dan, tratando de ahorrar lo más que se pueda, echándole más agua de la debida a la changua para que alcance pa toda la familia, y ahora tener que pagar quién sabe cuánto más de energía por los fogones que se quedaron encendidos por una maldita llamada que se cae, ¡qué vaina tan fregada!

¿Será que Claro me ayuda a pagar la factura de la energía este mes? ¿Quién responde por los perjuicios que se ocasionan con las caídas de las llamadas?  No se haga el pendejo, señor Carlos Slim, ¡respóndame!"

@dicksalazar


    

2 comentarios :

  1. ¿No hubo ningún incendio? (Me ofrezco a ayudarle a pagar, digo, a apagar la estufa la próxima vez...)

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  2. Claro todo está claro, se cae la llamada y queda claro, no hay nada Claro con lo de apagar la estufa, Claro cobran las llamadas haganlas o no y Claro se queda con todo, claro. ¿Les quedó Claro?

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