Edicktorial: Significado de una rechifla

La columna de Plin Plin 
El único man serio aquí

Cuando la noche del pasado jueves 25 de julio,  el vicepresidente Angelino Garzón pronunció en el estadio Pascual Guerrero de Cali el nombre del presidente Juan Manuel Santos, para anunciar que, por razones médicas, el primer mandatario no asistiría a la inauguración de los Juegos Mundiales, una buena parte del público chifló, otro sector tosió y una distraída minoría siguió comiendo papas fritas.    

¿Por qué chifló la gente? No es claro. Hay tesis opuestas al respecto. En lo que hay unanimidad es en cuanto a la tos y a las papas fritas: quienes tosieron, lo hicieron porque tenía molestias en la garganta; quienes siguieron comiendo papas fritas, lo hicieron porque tenían hambre.

Algunos medios como El Espectador afirmaron que la rechifla fue una protesta del público por la inasistencia del primer mandatario a la inauguración de los Juegos. La gente consideró un desplante inaceptable la ausencia de Santos. En otras palabras, al público caleño le dio repentinamente un ataque sentimental y de "añoranza" por Santos y su investidura. Así, entonces, esta sería una chiflatina de tipo amigable y positiva. En términos castrenses, un "cierto positivo".  

Otros medios como Semana, contemplaron no solo la tesis anterior, sino también otra hipótesis llena de malicia indígena: la gente abucheó a Santos para protestar contra su gobierno. La chiflatina sería en este caso un acto de censura. Negativo para el gobierno. En verdad, Semana no es que le haya hecho mucha fuerza a esta última tesis.   

¿Fue la silbatina un acto espontáneo del público? La revista digital La Silla Vacía afirma que no. La silbatina se venía promocionando desde días atrás por las redes sociales. Dice también la revista que para el próximo 7 de agosto se prepara otra rechifla cuando Santos visite a Medellín. Hay quienes pretenden convertir el "rechiflazo" en una nueva arma política, la versión colombiana del cacerolazo del Cono Sur. (A propósito: ¿por qué no ha funcionado realmente en nuestro país ningún cacerolazo? )

El Tiempo se quedó callado sobre la rechifla a Santos. Para este diario capitalino, el hecho no fue noticia. No dijo ni mu, ni mi, ni er, ni da. Nada. 

Por su parte el periódico rural El Ubérrimo afirmó en su editorial del domingo pasado que la chiflatina no solamente "fue un acto espontáneo y de rechazo al gobierno castro-chavista de Juan Manuel Santos, sino también un acto de irrestricto respaldo al presidente Uribe (sic) y a todos y cada uno de los precandidatos del Centro Democrático". Tiene absolutamente toda la razón ese semanario hermano. Por fin el país retoma el rumbo, tumbo a tumbo, desde aquí hasta el Catatumbo.    



Semana. ¿Por qué chiflaron al presidente Santos en Cali?

La Silla Vacía. La campaña de los chiflidos a Santos

El Colombiano. Preparan rechifla para el presidente Santos el 7 de agosto

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