Espina Dorsal, la columna de @AlaNata_

Intimismo

Hoy es día de quererte, esperarte, pensarte, desearte y hacer un caos de mí, porque no sé qué sucede con este yo en ti, con este tú en mí, con este yo que se proyecta hacia ti, ese tú que no logro apresar y se difumina como humo de cigarro.

En este puente que nos separa estás del otro lado. Y no sé cómo cruzar esto que es tanto yo y que me limita. Amplias llanuras de soledad nos separan, la repetición de días cotidianos nos marchita. Mientras transito por ciudades nocturnas, sin ver el firmamento plagado de luces eléctricas que llenan este cielorraso urbano, un tiempo al que llamamos distancia nos aleja.

¿Existe algo más vacío que todas estas luces y estas calles solitarias? Sigo en mi puente. Eres tú el lado opuesto.Quizá mi vida pudo ser el puente que me conduciría a ti y tú me guiarías a mi interior y al ver el reflejo en tus ojos, me vería a mí misma. Entonces esto que soy, lo ofrendaría sin temor para quemarme por dentro, para arder en la pira de Dionisio.

Es así que llego hasta ti y el llegar es ya una forma de continuar el viaje, de cambiar. Como Odiseo, deambulo dentro de mí, encontrándome una y otra vez en el reflejo de mis actos, hasta descubrir que en ti ya soy otra.

¿Quién abrió el grifo de mis lágrimas y me escondió la llave de la puerta? Lentamente mi interior se inunda y ya no puedo con tanto ver cómo se ahogan los retratos, la mesa, el florero… Todo, menos esta tristeza, sumida en la amargura de lo hondo, que no alcanzo a comprender.


Un faro luminoso en tus pupilas y un océano que se llena de recuerdos. Pero debo callar, debo callarlo todo, porque también te quiero mal, con furia violenta, con desenfreno, con lujuria. Quiero a tu cuerpo, a tu boca, a tu espalda, a tu pecho. Y tanto desear tocarte, robarte, amarte, me agota. Eres la torre nocturna que me quita el aliento.





 

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