¿Cuánto mide el ego de Pacho Santos?

La egometría, entendida como la ciencia y el arte de medir el ego de las personas, es una de las disciplinas con más futuro en Colombia. Tanto así que la prestigiosa Universidad de San Marino tiene ya su propia facultad de Egometría, en donde cerca de seiscientos cincuenta jóvenes estudian esta desconocida, pero promisoria carrera. "Colombia tiene una gran demanda de este tipo de profesionales. Nuestro país cuenta con algunos de los personajes poseedores de los egos más grandes del mundo, que piden a gritos ser medidos", dice el profesor Edgardo Cuero Vaca, decano de la facultad.

Uno de los casos más interesantes de los que se ha ocupado la egonometría en nuestras tierras, es el del general (r) Harold Bedoya Pizarro. En julio de 1997, tras su renuncia como comandante de las Fuerzas Militares por diferencias con el entonces presidente Ernesto Samper, fundó su propio partido político. Se denominaba Movimiento Fuerza Colombia. Según los estatutos de dicho movimiento, el general Bedoya sería su presidente vitalicio. ¡Ego muy particular el del general, digno de estudiarse! 

Para establecer las dimensiones del ego de Bedoya, la egonometría tuvo que inventar el año luz cúbico (alc), una medida de longitud, peso y volumen al mismo tiempo. El ego de mi general, incluyendo su alma, su autoestima, y su amor propio, mide exactamente 15 alc. (Exactamente cinco años luz cúbicos por cada sol que consiguió en su brillante carrera militar).     

Desafortunadamente en poco tiempo el movimiento de Bedoya perdió fuerza, dejó de moverse y se disolvió en la nada. De todo aquello lo único que hoy sobrevive es, por una parte, el cuerpo del general Bedoya, y por otra, el gran ego de mi general Bedoya, que dado su descomunal tamaño tardará miles de años en descomponerse, según dicen estudiosos de la materia.  

Pero el caso de Bedoya no le da ni en los tobillos al caso del civil Álvaro Uribe Vélez. Como en todas las constelaciones y en todos los confines del Universo se sabe,  el expresidente Uribe fue elegido por votación popular como el Gran Colombiano de todos los tiempos. Factor decisivo para esta elección fue, precisamente, las dimensiones gigantescas de su ego. Y no les falta razón a los electores colombianos: la colosal dimensión del ego de Uribe se confirmó una vez más cuando hace poco rebautizó a su movimiento político con su propio apellido. El Periódicko.com publicó no hace mucho un artículo donde se relata quién tiene la culpa de que Uribe haya agarrado el vicio de la megalomanía.
(Lea aquí: Mi mala influencia en la vida de Álvaro Uribe)

El Uribe Centro Democrático se ha convertido en un semillero de egos. O más exactamente, en un criadero de egos. ¡En el mejor de América Latina! El caso Pacho Santos es buen ejemplo de ello, que es el tema del cual nos ocuparemos hoy. 

Empecemos por una pregunta clave: ¿cuánto mide el ego de este uribista pura sangre? Según estudios realizados recientemente por el Instituto de Estudios Egonométricos de la Universidad San Marino, el monumental yo de Pacho Santos mide 5.000 catedrales. "Si es de apellido Santos, lo lógico es que su ego se mida en catedrales", explica el profesor Cuero. 

Demostrar que Pacho Santos tiene un ego equivalente a cinco mil catedrales es fácil. Basta analizar la entrevista que le hizo María Isabel Rueda el domingo 24 de noviembre en  El Tiempo.  

¿Cómo se ve a sí mismo Francisco Santos en dicha entrevista? Muy sexy y muy atractivo, políticamente hablando. No otra cosa puede uno pensar al leer una de sus respuestas que transcribimos textualmente: 

“Soy una persona de inmenso carisma. Le llego a la gente. Durante la campaña entraba a los foros y se sentía el fervor popular, esa capacidad de tocar la gente y de verla a los ojos no se improvisa”. 

Eso es lo que se llama un ego voluptuoso e irresistible, sensual y sexy.

De este texto hay que resaltar que el arma de Pacho Santos es, en primer lugar, sus manos y su tacto. De allí su gran "capacidad de tocar a la gente". Es el higiénico manoseo al servicio de la política. En segundo lugar hay que destacar que su otra gran arma es su mirada, su profunda mirada, esa capacidad de mirar directamente a los ojos a la gente. Ojos negros, coquetos y embrujadores, al servicio de la política. Sexy, muy sexy. 

Conforme a la ciencia de la egonometría, el carisma de las personas puede clasificarse según la parte del cuerpo humano de la que provenga. Hay carismas que nacen, por ejemplo, de la cabeza y el cerebro; hay carismas que nacen de la boca y la palabra; existen carismas que nacen del bolsillo y de la bragueta.  El carisma de Pacho Santos es muy particular. Nace de un lugar muy grande y muy respetable: de su barriga.Veamos. 

Cuando María Isabel le preguntó a Pacho si cree que Oscar Iván Zuluaga llegue a tener su mismo carisma, esto le respondió: 

"Es uno de los temas que tendrá que trabajar. No sé si sea fácil hacerlo, porque eso como que nace de la barriga. Es de la naturaleza humana".

Cuando se conoció el lugar exacto de donde nace el carisma de Pacho, diversos sectores políticos reaccionaron. Incluso, sectores de la academia se manifestaron. "Que el carisma de Pacho provenga de la barriga, lo convierte en el Sancho Panza de la política colombiana", afirmó el profesor Cuero. "Tiene razón el profesor, siempre y cuando el Quijote de la política nacional no sea el 'flaco' Uribe", dijo Rosa Margarita Pajarito, dirigente del PTC, Partido Tuitero de Colombia.  

La autoestima de Pacho Santos es tan grande, tan sumamente grande, que está absolutamente convencido de que si la convención uribista lo hubiera escogido como candidato presidencial, en 2014 sería el nuevo presidente de Colombia. Estas fueron sus palabras:

"La última encuesta ya me mostraba por encima del presidente Juan Manuel Santos, y le aseguro que si yo hubiera sido el candidato, el Presidente no se habría lanzado a su reelección".

¿Por qué cree que Juan Manuel Santos no se habría lanzado?, le preguntó acto seguido María Isabel Rueda. Y así respondió Super Pacho:

"Porque le tiene pánico a perder, y más frente a su primo hermano, y conmigo hubiera perdido. Yo lo habría derrotado".

Así pues, si Uribe pasó a la Historia moderna de Colombia como el primer presidente en ser reelegido, Pacho Santos habría pasado a la Historia como el primer vicepresidente en ser elegido presidente, en unas elecciones en las que por primera vez el presidente en ejercicio no presentó su nombre para la reelección por puro y físico culillo.

Pero la Historia le hizo conejo a Super Pacho. Para remediar en algo esta tremenda injusticia, El Periódicko.com y su Junta Directiva han resuelto  concederle al doctor Francisco Santos el título de Presidente Honorario de Colombia y condecorarlo con la Cruz de Voy Acá por ser poseedor del ego menos ergonómico del mundo, toda vez que no le cabe en el cuerpo (Suena el Himno Nacional). 
@dicksalazar


El Tiempo. "Hice mi mejor esfuerzo, pero ganó la politiquería": Francisco Santos.


        

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