Candidato sin ortografía es presidente peligroso




Generalmente Oscar Iván y yo no coincidimos en asuntos ideológicos. Tampoco en cuestiones políticas. Eso le emberraca  a él y le pone la cara completamente agria. De tanto disgustarse conmigo es que ha dejado de ser el hombre fotogénico que era en su juventud. 

Pero hace poco ocurrió un milagro. Oscar Iván emitió un tuit con el que sin lugar a dudas estoy totalmente de acuerdo: 







Si en este país la educación fuera el eje de las políticas públicas, Colombia sería otra vaina. Para empezar, nos iría bien en las pruebas Hamburguesa... perdón, Perro Caliente... o Pisa... o como se llamen esas pruebas internacionales que le miden el aceite a los bachilleres.

Si todos los colombianos no solo supiéramos leer, sino que también entendiéramos lo que leemos; si todos supiéramos escribir, y lo hiciéramos con buena ortografía, este país pariría García Márquez al por mayor. Hasta el mismísimo Oscar Iván Zuluaga progresaría y no cometería errores ortográficos en sus tuits. 




Es que alberga con uve se ve raro y suena a otra cosa. (¿Me entiende a qué me refiero, niña? Ok. Eso es lo bueno de que usted tenga también malos pensamientos).

Cuando leí el tuit por primera vez, creí entender que para Oscar Iván "aquella cosa, la vida y la libertad son  los bienes más preciados de una sociedad".

No estoy completamente de acuerdo -pensé-. No se puede ser excluyente. La QK también es muy importante. Fundamental, fundamentalísimo....

Y entonces se me vino un interrogante a la cabeza:

-¿Cómo puede un candidato presidencial cometer semejante olvido programático?

Acto seguido la respuesta me llegó del cielo (gracias, Gabito):

-¡El uribismo es machista!

Y de esta contundente respuesta saqué una sabia conclusión:

-Mis diferencias políticas con el Centro Democrático  son insalvables. No votaré por OIZ, ¡lo juro por lo más sagrado! (Y que conste: yo sí cumplo con mis juramentos, no como el doctor Uribe que de tanto jurar en vano se va a ir... al purgatorio).

Rodrigo Lara habla sobre los falsos juramentos de Uribe.

Pero qué oso. Después de una atenta  relectura capté que Zuluaga no había escrito nada de lo que yo creí entender. Mi dislexia me había vuelto a jugar otra broma. Me sucede a menudo que trastoco algunas de las palabras que leo: las cambio por otras que tengan cierto parecido. 

En realidad, Zuluaga simplemente había cometido un error ortográfico en el tuit: cambió una b por una v. (Un pésimo negocio, toda vez que no hay equivalencia en las dimensiones de ambas letras: la una es más grande que la otra. ¿Como puede un exministro de Hacienda hacer un negocio tan chimbo?).

"Un error ortográfico lo comete cualquiera", me explicó el lóbulo derecho de mi cerebro,  que milita en el Centro Democrático. "Déjate de juramentos pendejos. Oscar Iván no es machista. Vota por él".

"Ni se te ocurra. Un candidato presidencial que comete un error ortográfico es capaz de cometer cualquier bestialidad cuando llegue a la presidencia -gritó mi lóbulo izquierdo, que milita al lado de los desheredados de la tierra-. Un tipo así puede confundir cierra con sierra, por ejemplo. Y de ahí a promulgar una Ley de Restitución de Sierras, no hay sino un solo paso...

-No le creas, viejo Dick -replicó mi lóbulo derecho-. Hay que ser comprensivos con el pobre Oscar Iván. Si no domina la ortografía es porque tuvo que trabajar cuando cursaba primaria, lo que por fortuna le permitió conocer temas como la diversión . Y claro, el pobre niño con tanta parranda, no tuvo tiempo de estudiar ortografía.

-¿Y de dónde sacas esa historia de que trabajó en la primaria y, además, conoció la diversión?, le pregunté yo a mi lóbulo derecho 

- De este tuit, mira: 




@dicksalazar

   

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