"Candidatos presidenciales de poco ambiente": @nanatejada

El Planeta: un tema que no es importante

¿Qué será lo que pasa con estos aspirantes a presidentes -estas dos únicas opciones que nos dejó la desidia de un pueblo terco y lleno de no sé qué cosas en la cabeza– que a ninguno de los dos le he oído proponer, en serio, nada que tenga que ver con políticas ambientales?

¿Qué será lo que les sucede a ese par de candidatos que nada dicen sobre el respeto por la biodiversidad o por los páramos?

Ni “Juan Pa” ni “Zurriaga” -estrenando nombres- han pronunciado una sola palabra sobre la necesidad de que el país tenga normas claras de control sobre la minería o las empresas petroleras, invasoras de nuestro territorio y verdaderas culpables del desastre del Casanare, solo como por poner un pequeño ejemplo, que por su daño catastrófico termina no siendo tan pequeño.

¿Por qué tanto silencio ambiental en la campaña presidencial? Tengo la respuesta. Y es una respuesta que se ciñe a la vieja costumbre colombiana de echarle la culpa a otros de lo que cada uno no hace. La culpa de que los candidatos no se pronuncien sobre temas ambientales de fondo, se debe –según ellos y sus expertos asesores- a que no se puede hacer nada contra el cambio climático. El calentamiento global les ha recalentado los cerebros.

A propósito. Es momento de rezar para que el calentamiento global no haya averiado también los miles de votantes colombianos que hoy tienen y/o ya tomaron una importantísima decisión: quien (o quienes) van a gobernar a Colombia por los siguientes cuatro a quizá ocho años.

Un par de candidatos ávidos de un medio ambiente, que ya no es ni medio, solo un medio.

Me puse en el oficio de buscar lo que nuestros potenciales presidentes piensan hacer con el tan famoso ecosistema, y la verdad encontré muy poco.

Un chisme de pasillo: en su propuesta de gobierno Zuluaga no contempla un punto específico dedicado al medio ambiente. ¡Qué tristeza! Sin embargo, en varias oportunidades ha dicho que “la regulación del cambio climático debe girar en torno al agua”. En cuanto al desarrollo del Choco, Amazonas y Orinoquia expresó que "el país debe definir la vocación de sus áreas geográficas para saber qué se puede hacer y qué no; si no se explotan los recursos minerales habría que pensar en una expansión tributaria". Zuluaga tiene la esperanza de que "en Chocó se pueda desarrollar minería organizada sin romper el equilibrio". Hasta ahí la política ambiental de Zuluaga.

¿Y la política ambiental de Santos? Es una pregunta fácil de responder. Hasta un chigüiro podría responderla, si lo dejaran: Juan Manuel tiene un Ministerio del Medio Ambiente que le hace honor a su nombre: trabaja a medias y el desarrollo de proyectos efectivos, deja mucho que desear, seguro que en ese ministerio existirá un cubículo con el nombre “calentamiento global” y este debe estar lleno de papeles hasta las nubes y estarán esperando que ese funcionario empiece a dar soluciones, porque la ministra se lava las manos diciendo que todo es culpa del cambio climático.

Colombia: un país sin futuro ambiental

En el Congreso Internacional de Minería y Petróleo, Juan Manuel Santos citó el viejo proverbio chino que dice "Excava el pozo antes de que tengas sed". Acto seguido, Santos, explicó que "de alguna forma eso es lo que hacen los sectores minero, petrolero y energético en nuestro país: excavar en el presente para garantizar el futuro”.

¿Garantizar el futuro? Claramente vemos propuestas que solo se preocupan por la explotación de nuestros recursos, pero no existirá jamás ni el más mínimo riesgo que se preocupen por su conservación y recuperación con miras a un tal futuro que se ve incierto por falta de compromisos de verdaderos. Ocurre que aquí solo se piensa en “inversiones extranjeras” o en utópicas bonanzas económicas, donde solo se enriquecen unos pocos y no son propiamente colombianos los que nos están haciendo el favor de venir a explotar… nos, vienen a llevarse nuestros tesoros naturales a como dé lugar y a otro lugar.

No hay agua para tanto inconsciente

Estamos tocando fondo, pero el de un hoyo negro, porque resulta que el agua, que es un recurso vital para todos, escasea en muchos lugares de nuestro país, que antes era hidrográficamente el segundo a nivel mundial, hoy, tristemente ocupa el sexto puesto, seguro que dirán que estar en el top 10 es para sentir una felicidad infinita "¿para qué nos preocupamos si finalmente existen 194 países?", como somos un pueblo de refranes, pues aquí les dejo uno: "mal de muchos, consuelo de tontos".

Buena parte de los colombianos están obnubilados con lograr tratados de paz y otros tantos con suspenderlos o reformarlos, pero ¿quién podrá vivir en paz en un país sin agua o sin tierra? ¿Será que en alguna cabeza cabe que tenemos opción de ir a otro lugar, a otro planeta?

Por si acaso, si hay alguien por ahí que ya esté muy afectado con el cambio climático, a ese le digo que no, no hay a donde ir y a corto plazo seremos una especie extinta, por culpa de nosotros mismos.

@nanatejada

       


2 comentarios :

  1. Toda la inversión extranjera en el tiempo de Uribe y de Santos,se basa en la minería explotación de petróleo y en la tala de madera. La inversión es ninguna porque ni siquiera dan trabajo. Estos inversionistas tienen por norma rodearse de subcontratistas para no comprometerse en lo social. El empleo no es problema de ellos ni de los gobiernos de turno es prole de los trabajadores que se quedan esperando.

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  2. El resultado es el mismo nos roban los recursos bajo nuestro permiso...

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