El humor de Diego Parra Duque

Me gusta desenterrar cadáveres. Pero no todo tipo de cadáveres. Mi especialidad es desenterrar textos humorísticos muertos. Y lo hago con un propósito noble y positivo: darles nuevamente vida, a través de una nueva forma. Eso me hace sentir como una especie de Victor Frankenstein de la sonrisa y la escritura. ¡Que Dios me perdone!

Hoy me he propuesto transcribir la presentación que Diego Parra Duque realizó en el programa de televisión Los Comediantes de la Noche el 30 de noviembre de 2013. (Dejo constancia de que poner por escrito lo que se ha expresado verbalmente, me mata de la dicha). 

No conozco a Diego Parra,  y seguramente nunca lo conoceré (soy tímido, rebelde y asocial porque el mundo me ha hecho así). Pero mi alma de detective -no en vano soy pariente lejano de Dick Tracy- me llevó a investigar (a husmear y a "stalkear") la hoja de vida de este colombiano que se inició como cuentero en 1992. 

En julio de 2009 se unió a Twitter. Pero no duró mucho: el 13 de octubre de 2010 le dijo adiós a esta Sagrada Red. 

Pero ojo: de este último hecho no debe concluirse que Diego Parra esté muerto. Tiene página en Facebook. Y como si fuera poco, tengo pruebas de que vive una intensa vida como fundador de Katharsis, una empresa de consultoría en creatividad e innovación con sede en Bogotá. 

Si me permiten, los dejo con el humor de Diego Parra Duque. Tengo un urgente afán: debo ir a desenterrar otro texto muerto. @dicksalazar



ESTA ES MI RARA VIDA

Mi nombre es Diego Parra y en ese orden de ideas... nací en Bogotá.

Mi abuelo murió cuando  él tenía siete años y por eso... yo no sé de dónde vengo.

Tuve una infancia muy sola. Cada vez que yo me aproximaba a mis amigos imaginarios, ellos empezaban a hablar entre sí  para no tener que dirigirme la palabra.

Mi familia también fue un poco rara.

Mi tío Aurelio tenía una mezcla entre alzhaimer y "deja vu". Yo lo vi varias veces diciendo "yo no sé por qué, pero creo que esto ya lo había olvidado antes".

Mi tía Claudia era medium. Luego hizo dieta, y ahora es small...

Mi tio Roberto era ventrílocuo. Mudo. Muy bueno. Yo siempre lo acompañaba a sus funciones. Él llevaba un muñeco. Y cada vez que el muñeco no hablaba no se sabía si era mi tío o el muñeco.

Una de las personas que más me marcó en la vida fue mi hermano mayor.
El me marcó siete veces con un hierro caliente que decía: "Hacienda El Cortijo".

Yo no sé si a ustedes les ha pasado que alguien les pregunte sí les ha pasado algo que a esa persona le ha pasado... ¡A mí me ha pasado!

Me acuerdo la primera vez que mis papás me llevaron a misa. Había un señor con una bufanda violeta y una pijama de seda  blanca que  leía cosas raras en un libro rojo y le pedía plata a la gente. Recuerdo que el hombre leyó algo así como: Y el Señor Jesucristo dijo a sus apóstoles: "mil pasos dejo, mil pasos doy." Yo pensé: el Señor Jesucristo debe tener unas chancletas muy buenas para caminar tanto sin cansarse. (Mucho tiempo después entendí que la frase correcta era: "mi paz os dejo, mi paz os doy").

Comencé a leer la Biblia. Me parecía un libro chévere,  pero el personaje central me parecía un poco inverosímil. Luego leí el Antiguo Testamento, pero me parecía  tedioso. Si yo lo hubiera escrito, hubiera escrito: "Y en el principio no existía nada. Entonces Dios dijo: hágase la luz. Entonces no existía nada, pero se veía todo más clarito..."

Luego leí los mandamientos de la ley de Dios y le dije a mi mamá:

-Mamita son muchos, ¡no me los puedo aprender!

Y ella me preguntó:

-¿Y qué vas ha hacer?

Yo le respondí:

-Voy  a mezclar el cuatro con el siete, el dos con el nueve.

Entonces escribí cuatro mandamientos en la pared de mi cuarto, que decían:

"No desearás la mujer del prójimo en vano".

"No fornicarás sobre todas las cosas".

"Amarás el hijo de tu padre y  tu madre -que no es tu hermano- como a ti mismo".

"No mentirás mientras robas"

Mi mama me castigó. Me dejó tres semanas sin salir del cuarto. Yo me puse a leer folletos, manuales, instrucciones, ¡y biografías! Desde entonces, me encantan las biografías. Uno aprende muchas cosas chéveres de la gente famosa.

¿Ustedes sabían, por ejemplo, que Beethoven después de muerto se dedicó a la descomposición...?

¿Ustedes sabían que la mamá de Freud se llamaba...  Ana Lisa?

¿Ustedes sabían que a Alzheimer le tuvieron que recordar varias veces cuál era la enfermedad que había descubierto?

A los once años mi papa me llevó al psiquiatra. Me examinó, me dijo que estaba loco. Yo le pedí una segunda opinión. Y me dijo que... ¡también era muy feo!

Eso me deprimió mucho. Saqué un diario, me puse a escribir preguntas trascendentes sobre la existencia, sobre el sentido de la vida. Me metí en mi cuarto a hacer preguntas de este tipo:

¿Qué pensará Drácula de la morcilla?

¿Será que si a un bebé se le echa crema antiedad, se desaparece?

Si un perro ve una mala película, ¿igual piensa que es un hueso?

 ¿Cómo se sentirá un terremoto entre una chiva rumbera?

¿Si uno escribe un libro sobre cómo fracasar y el libro se vende mucho, ¿eso será un éxito o un fracaso?

¿Cuánto costará una cebra si uno la pasa por un detector de código de barras?

A los quince años empecé a salir con mujeres un poco raras, (no sé  por qué). Una vez estuve a punto de salir con una mujer vidente, pero ella me terminó dos días antes de que nos conociéramos.

Luego salí con una contorsionista, pero me tocó dejarla porque cuando íbamos a cine se comía las uñas de los pies...

Un día fui a una cafetería. Había una mujer muy hermosa . Ella se acercó, yo la miré y ella me dijo: ¿el caballero qué desea? Yo le dije: la deseo a usted y quiero un tintico.

Entonces ella me preguntó: ¿Usted a qué se dedica? Yo le contesté: soy profesor de kindergarden forense, ¿y usted? Ella me respondió: yo me dedico a ponerle subtítulos en braille a las películas de cine mudo.

Yo pensé... ¡aquí hay química!

Yo le pregunté: Si un carrito baja por un plano inclinado a 45 grados en ausencia de fricción y con una gravedad de 9,8 metros sobre segundo al cuadrado,  ¿cuánto tarda el carrito en recorrer un metro?
Ella me contestó: ocho décimas de segundo

Yo pensé:  ¡aquí hay física!

Me enamoré profundamente de ella. Fue a  la primera mujer de mi vida a la que le leí poesía. Un día cogí un libro y le leí: "Me gustas cuando callas porque estás como ausente...". Ella me dijo: Me disgusta que me leas esas pendejadas porque pareces como idiota.

Yo me di cuenta que lo de ella no era la poesía; lo de ella era la biología. Ella me llevaba todos los días a ver programas de Natgeo en  la televisión. Aprendí cosas muy chéveres de la gente famosa con ella.

Aprendí que cuando un oso blanco cambia muchas veces de ánimo se le dice bipolar.

Aprendí también que cuando un mosquito se acuesta con su hermana, eso no es un insecto; es un incesto.

Aprendí que miau significa guau, pero en idioma gatuno

Pero un día ella se acercó y me dijo: Diego tengo una crisis periodística contigo. ¿Cómo así?, le pregunté. Sí, necesito un Tiempo y un Espacio, me contestó.

Yo me deprimí mucho. Empecé a escribir epitafios en el cementerio central, (epitafios que hoy en días son muy famosos) . 

Había uno que decía: "Ricardo Quevedo era un hombre de principios hasta que le llegó su final".

Había otro que decía: "Diego Camargo ni hizo lo que supo, ni supo lo que hizo".

Otro que le dedique a una esposa que se divorció de su esposo:  "Aquí yaces y haces bien. Tú descansas, yo también.

Creo que ya se me acabó el tiempo. Me voy a despedir con tres de mis máximas personales. La primera: "Nunca te compares con los demás, sobre todo si son mejores que tú"; la segunda: "Si alguien dice que tú eres  uña y mugre con una persona, siempre es mejor que seas la uña". Y la tercera: "Hay dos maneras de llegar al éxito: por la 68 y por la 80".

Muchas gracias.


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Una vez leído el texto del libreto de Diego Parra que hemos transcrito, tenga usted la extraña experiencia de ver la presentación en TV. Analice las diferencias entre el humor verbal y el escrito. Escriba un ensayo sobre el particular y envíelo a El Periódicko.com. El escrito no debe superar las 300 páginas; la extensión mínima permitida es de dos párrafos o 140 caracteres. Mil gracias.

Presentación de Diego Parra en Los Comediantes de la Noche.

Katharsis Innovación. Consultoría y servicios especiales.

    




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