"La FIFA, enemiga del buen fútbol": @nanatejada


Este mundial dejó claro que la Federación Internacional de Fútbol Asociado es una reunión de corruptos que se apoderó de un deporte para volverlo una máquina de amasar dinero crudo, contante, sonante y bastante. Y digo dinero crudo, porque esta cofradía está exonerada de pagar cualquier clase de impuestos en todo el mundo, así que lo que les quede, es para ellos, o sea: todo. Es un excelente negocio que da hasta para comprar conciencias o deudas externas -si se quisiere- pero también maneja uno que otro pesito de bolsillo, como para comprar dulces y pitos.

Creo que con este campeonato, los políticos -los que sabemos- ya se dieron cuenta dónde es que está el dinero y seguro pronto los veremos adscribirse a la Federación Colombiana de Fútbol a ver si pueden sacar alguna tajada de ese partido; aunque hace un par de días tuvimos a los candidatos para presidencia del Senado practicando otro deporte nacional, el boxeo, campeonato que se llevó a cabo en el Capitolio Nacional.

La FIFA también envía mensajes subliminales

Por otro lado, esta sociedad del fútbol mundial es un ente discriminador en su máxima expresión; y para demostrarlo, les traigo un caricaturesco ejemplo: no sé si alguno de ustedes se dio cuenta, pero lo observamos miles de veces en la cortinilla oficial de las transmisiones de los partidos de fútbol de la FIFA. 

Los protagonistas: un niño con el uniforme de la selección de Brasil que juega con una pelota de trapo, y muchas personas que festejan felices desde las distintas favelas; lo más triste es la imagen de esta gente: las personas llegan hasta un punto y no pueden pasar más de ahí, se asoman por un mirador y ven de lejos un estadio lleno de luces, fiesta y colorido (ver link al final).

Está claro para mí el mensaje: el pueblo pobre solo podrá observar de lejos estos eventos. Es el abismo que existe entre una Federación que manipula al fútbol como le provoca y millones de hinchas que le hacen fuerza a las distintas selecciones, equipos que la FIFA al final mueve a conveniencia como en un juego de ajedrez.

Actores, amuletos y tarjetas
Fue un mundial con muchas sorpresas. Pudimos ver jugadores que realmente tienen habilidades histriónicas, son verdaderos actores que pueden perfectamente protagonizar novelones o ser dobles de cine; directores técnicos con extrañas mañas, como amuletos de buena suerte, que les funcionan; árbitros que sufrieron de fiebre amarilla y fueron víctimas de alucinaciones durante los partidos, que los hicieron pitar faltas inexistentes a diestra y siniestra; otros árbitros olvidaron en las casas los adminículos más importantes de su oficio: las tarjetas amarillas. Siempre me he preguntado: ¿será que les bajan el salario por usarlas?

La cantera del Fair Play
Vimos jugar y vibrar a nuestra Selección Colombia, una cantera de caballeros y guerreros, entrenados en las lides de un fútbol de ensueño que nos llevó hasta las nubes y que la FIFA nos hizo el favor de bajarnos de un totazo, cuando finalmente nos volvimos la piedra en su guayo y nos sacó de taquito del mundial. Pero lo que nunca se imaginó es que este hecho catapultaría a estos hombres y los traería de regreso, como campeones de un país ávido de héroes a quienes adorar.

Pero hay cosas con las que la Federación Internacional no pudo hacerse la loca. Le ha tocado aceptar que la Selección Colombia es un equipazo a carta cabal, que ha sido galardonado con varios premios: el Botín de Oro para James Rodríguez, quien metió  el mejor gol del mundial. Pero el mejor premio para mí es el del “Equipo Fair Play del Mundial”. 

Solo espero que la selección de senadores prestos a jugar próximamente, compita también por este premio, ya que ellos ganan es el “Dirty Play” porque como nunca oyen el pito, entran a jugar cuando quieren, siempre están fuera de lugar o lesionados.

Un partido de final o mejor, sin la FIFA en la final
Finalmente se jugó el partido número 64, el último de este mundial, una final para muchos esperada; Argentina y Alemania, dos equipos de tradición fútbolera, ambos campeones del mundo, un encuentro lleno de estrellas que juegan en los mejores clubes de balompié del planeta; fue un buen duelo que dio como resultado que Alemania quedara como ganador, aunque no le quedó muy fácil a los teutones; pero es que en el partido con Brasil a los alemanes se les fue la mano y se iban gastando toda la bolsa de goles que trajeron y solo les quedo uno, que finalmente lo sacaron en el momento justo… ¡Felicitaciones al Campeón! 


Un recorderis de los mandamientos fútboleros
Espero que después de este mundial la FIFA entre en una etapa de retiros “espirituales”, a ver si reflexiona acerca de sus acciones. Deberían pedirle una audiencia al Papa -aprovechando que él es amante del fútbol- para hacerle una que otra confesión o que el Sumo Pontífice les haga un recorderis de algunos de los mandamientos fútboleros como: No te robarás los partidos, no codiciarás los goles ajenos y no matarás las ilusiones de millones de hinchas...

Es imposible no seguir hablando de fútbol (finalmente este último mes ha sido nuestro alimento diario y cuesta trabajo no hablar de ello). Espero que no se note mucho mi animadversión hacia la FIFA. Les aseguro que traté de encontrar otro tema -los hay y por montones- pero es que se hace necesario no olvidar cómo esta organización, al margen de muchas cosas, logra afectar a un deporte que tiene una afición tan grande que mil quinientos millones de espectadores vieron la final alrededor del mundo en esta temporada 2014.

Por ahora acabó el Mundial. Pero tranquilos: los libretistas de telenovelas colombianas insisten en que los televidentes deben guardar las camisetas de la Selección y pasar a la camiseta del "super Capo 3", que ahora viene “reloaded”. Me pregunto: ¿lo estarán tratando de volver un héroe salvador o un transformer criollo? 

Yo sí definitivamente prefiero quedarme con la camiseta de mi Selección… Y por si acaso, señores de la FIFA: Sí fue gol de Yepes…

@nanatejada

   

 Cortinilla oficial de las transmisiones de fútbol de la FIFA 

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