"¡No nacimos pa oposición!": @senoraUribista

El dolor de patria me corroe el corazón y el colon irritable. Jamás en la historia la gente de bien había estado a la par de las gentuzas pobres, progresistas, izquierdosas, ateas, homosexuales y demás pecados castigados por el Todo Poderoso en el cielo, y por sus delegados en la tierra, nuestra honorable casta política y nuestra gloriosa y sin tacha fuerza pública. Ya fuera en juzgados, ya fuera en un establo del cantón norte, todos aquellos males que hoy aquejan a la patria eran reprimidos a tiempo.


Recuerdo con nostalgia aquella época dorada en que la gente de bien se repartía el poder cada cuatro años. Unos eran liberales, otros conservadores, pero en todo caso gente de bien. Nada ponía en peligro a nuestra divina hegemonía. Recuerdo aquella época gloriosa de la Seguridad Democrática, aquellos tiempos en que los ríos eran de miel y leche, no había atentados terroristas en ninguna ciudad o carretera, la fuerza pública daba de baja todos los días guerrilleros (que no estaban recogiendo café). La opinión regaba la buena noticia del Ubérrimo por cada rincón y a cada hora, la economía crecía por todos los títulos mineros otorgados en aquellos inútiles páramos. Cada órgano del Estado estaba en función de acabar a la FAR sin reparar en con quién había que aliarse, o qué recursos públicos había que echarse en el bolsillo.


Hoy dos ministras y dos congresistas son lesbianas, y lo dicen sin ruborizarse, como si fuera lo más normal del mundo. Bogotá se encuentra gobernada por un exguerrillero, que además va en contra de las buenas costumbres: desaprueba las corridas de toros y no se roba el erario público. Los terroristas de la FAR se sientan en la Habana con nuestros militares ¡Como si esta amenaza terrorista fuera un conflicto armado! El comunismo ateo está representado en el Senado por un montón de zarrapastrosos que solo quieren hacer quedar mal a Uribe. El castrochavismo ya llegó a nuestro país: el otro día en el parque de la 93 había una fila desde las 5 am para acceder a un tinto.


Yo no estoy acostumbrada a estar inconforme, eso es para los mamertos. Yo soy de la ultraderecha, de los que hemos mandado en esta finca por más de doscientos años. ¡A mí no me vengan con el cuento de que somos opositores y no criminales! ¡No somos opositores! Lo que pasa es que los opositores se están tomando el poder. ¡Maldito Santos traidor! Gracias a él, los que siempre vivieron bajo nuestro yugo se van a rebelar, y nosotros, la gente de bien, tenemos que ser los nuevos inconformes.

¿Qué vendrá luego? ¿Me van a hacer caminar sosteniéndole un megáfono a Thania Vega, mientras grita por la libertad de su esposo, cautivo de la justicia comunista? ¿Vamos a tener que hacer un paro con José Obdulio para que nos dejen hablar en el Senado? ¿Vamos a tener que llenar de grafitis a Bogotá con los buenos niños de Tercera Fuerza? ¿Me van a obligar a hacer una desnudatón con María Fernanda Cabal y Paloma Valencia en señal de rechazo al socialismo? ¿Vamos a tener que marchar por la séptima exigiendo la libertad de Arias, Hurtado, Ramos y demás secuestrados por el régimen de Santos? ¡No señores! ¡Eso es cosa de mamertos! Además a mí me salen juanetes si camino mucho (mejor, JuanPanetes) y se me irrita la garganta cuando grito. ¡Nosotros estamos para mandar, para repartir cargos y dineros, para estar cómodos!

¡Presidente Uribe haga algo! ¡Doctor Ordóñez, salve usted la patria! ¡Miguel, del linaje de Laureano, rescate a la ciudad¡ ¡Es hora de volver al poder! ¡Ser opositor es desgastante y ridículo, no sé cómo habrán hecho los demás por tantos siglos!

@senoraUribista

Posdata: el toreo es cultura; el paramilitarismo, justicia. 



      

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