#CharlieHebdo: Así hablaba Zara Atuesta

Se llama Zara. Se apellida Atuesta. Sus amigos la llamamos cariñosamente Zaratustra. Cuando quiero una opinión distinta sobre los hechos que se suceden en este país o en el planeta, acudo a ella. Me gusta esta mujer de cabellos negros que no traga entero, me gusta su soledad y sus 28 años, me gustan sus manos de dedos largos y sus piernas de un kilómetro de longitud, cual enorme par de torres Eiffel; pero sobre todo, me encantan sus pensamientos. Me recibe sentada en su poltrona de cuero. La miro, la admiro, y sin más, le disparo a quemarropa la razón de mi visita.





- He venido a tu casa con un propósito, estimada Zara. El Periódicko me ha enviado a conversar contigo sobre una tragedia: la matanza de Charlie Hebdo. Regálame tres minutos.

-En ese caso tendremos que hablar de dos tragedias...

-Empecemos por la primera.

-Como toda persona decente, rechazo tajantemente el asesinato de las 12 personas que cayeron bajo el fuego de los extremistas. Creo que al lápiz de los caricaturistas no se puede responder con el borrador de las balas. La libertad de expresión quedó gravemente herida.

-¿Cuál es el límite de la libertad de expresión?

-Todo es criticable, nada es intocable. Incluso lo sagrado…

-¿Incluso lo sagrado?

- Sí, porque a Mahoma, a Jesús, a Dios, a Alá, a Zeus, o a Bachué… en realidad les resbalan las críticas. No tienen tiempo para ocuparse de las blasfemias de los hombres… Solo se ocupan de cosas realmente importantes. No de maricadas.

-¿Cuál es la segunda tragedia?

- El crecimiento del odio al islam y todo lo que huela a Mahoma. En una palabra: la islamofobia.

-Islamofobia: curiosa palabra. Cuando era niño me sonaba a miedo o fobia a las islas...

- Ja. Ciertamente eso les pasaba a los niños de la Edad Media. Los niños de hoy saben que islamofobia es la tendencia de un continente a aislar y discriminar al islam y su gente. Un odio que  se pudo ver claramente en Twitter por estos días.

-¿Qué pasó  en la red?

-Tras la tragedia, el hashtag o etiqueta Yo soy Charlie se convirtió en tendencia mundial. Una ola de apoyo internacional saludable y plausible.  Pero simultáneamente otro hashtag hacía carrera con inusitada fuerza: Matar a todos los musulmanes. Y eso es grave, realmente muy grave. Merecedor de una gran rechifla, que poco se oyó. Un pasó adelante en el engendro de la "ecuación maldita".

-¿ A qué ecuación maldita te refieres?

- Al hecho de igualar Islam con terrorismo, un objetivo en el que las fuerzas que dominan Occidente vienen trabajando desde tiempo atrás. Una vez sembrada en la cabeza de las gentes esta idea, queda legitimada plenamente cualquier intervención de las potencias en los países musulmanes y queda también justificada cualquier discriminación contra los inmigrantes mahometanos.  Se olvida que los extremistas y terroristas son una minoría que no representan el espíritu del islam; se olvida que el extremismo yihadista es, en buena parte, resultado  de los abusos e intervenciones de las potencias occidentales en los países musulmanes. Es así como se está cocinando el Holocausto 2.

-¿Holocausto 2? Esa expresión no la conocía, ni de niño ni de viejo...

-Te la explico. Al paso que vamos, en Europa los musulmanes se convertirán en los judíos del siglo XXI. Los ghettos crecerán y a alguien se le ocurrirá la Solución Final...

-Volvamos al asunto de la ecuación ¿A quién beneficia?

-La ecuación "islam igual terrorismo"  favorece a la extrema derecha francesa, a la extrema derecha europea en general y, por supuesto, a  Disneylandia. Las fuerzas xenofobas y racistas están de fiesta. El terrorismo fundamentalista las reencaucha. Se ha convertido en el principal elector de Marine Le Pen. ¡Virgen Santísima!


-¿Qué hacer?

-Ahora tenemos tres tareas: por una parte, defender la libertad de crítica y, por otra, defender el derecho a ser musulmán sin ser considerado terrorista. Algo así como defender el derecho a ser colombiano sin ser considerado por el mundo como un traqueto... Asunto jodido.

-¿Y la tercera?

- Oponernos a toda intervención en las tierras de Mahoma. El derecho a intervenir en los asuntos de otro país no está consagrado en la Constitución Política de la Tierra. Esos abusos le emputan a Cristo.


@dicksalazar

2 comentarios :

  1. Excelente artículo, muy bien hecho. Hay objetividad y, sobre todo, una atrevida honestidad cuando las opiniones dominantes son condenatorias del islam.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por tus palabras. Cordial saludo.

    ResponderEliminar