Yo sé dónde está Luis Alfonso Hoyos

Una pregunta ronda la cabeza de muchos colombianos, en particular en la de aquellos que rinden culto a la curiosidad y el chisme, la forma más difundida de culto satánico:
¿Dónde está Luis Alfonso Hoyos, el exasesor de la campaña del excandidato presidencial Oscar Iván  Zuluaga?
¿Dónde se habrá metido Luis Alfonso, ese importante caballero investigado por la Fiscalía por el caso del hacker Andrés Sepúlveda?
¿Dónde está el distinguido señor que ejerció como "asesor espiritual" de la campaña uribista?
Yo sé donde está ese man. Si usted me regala tres minutos con gusto le paso el dato.

Hay quienes utilizando viejas y caducas técnicas de investigación, consistentes en  analizar la realidad fáctica y el desenvolvimiento objetivo de los hechos, concluyen  que el precavido doctor Luis Antonio se encuentra en Estados Unidos, huyendo (anticipadamente) de posibles problemas de carácter penal que en el futuro próximo se le podrían venir encima. Como dirían el exministro Andrés Felipe Arias y el excomisionado de Paz Luis Carlos Restrepo: "Están completamente equivocados, caballeros"; como diría la doctora María del Pilar Hurtado: "están miccionando fuera del tiesto, jijuepuercas"

El análisis de la realidad y de los hechos para investigar el comportamiento de las personas pasó de moda. Es un procedimiento anacrónico  y completamente out.  Es un método que, a más de costoso, limita gravemente el sagrado derecho a la imaginación del investigador.  Lo que ahora se estila en el mundo de las investigaciones -tanto periodísticas como penales- es el uso de la poderosa e infalible ciencia de la semántica, técnica en la que El Periódicko.com -a mucho honor- es pionero en Colombia. Es más, tenemos el monopolio absoluto en el país.

Precisamente el uso de esta moderna herramienta de investigación le permitió a la Unidad Investigativa de El Periódicko dar una respuesta rápida y acertada sobre el caso Hoyos.

Para saber dónde está Luis Alfonso Hoyos basta auscultar  su nombre completo. El señor Hoyos está muy seguramente escondido, como su apellido lo indica, en alguno de los huecos de Bogotá.

Entre paréntesis: eso explica la razón por la cual el alcalde Gustavo Petro todavía no ha tapado todos y cada uno de los huecos de las calles de la capital. De haberlo hecho, seguramente hoy estaría acusado por la Procuraduría de obstruir el escondite o cueva de un ciudadano uribista. Ni pendejo que fuera don Petro...

Pero volvamos al caso que nos ocupa, no nos metamos en política:

 ¿Concretamente en qué parte del hueco se encuentra Luis Alfonso Hoyos?

La respuesta es fácil. No tenemos que ir muy lejos. El mismísimo nombre de Alfonso nos da una pista: al fondo. Es decir, Luis Alfonso Hoyos se encuentra al fondo del hueco. Ojo, amigo lector: para la línguistica investigativa el parecido fonético entre los términos "Alfonso" y "al fondo" no es simple coincidencia. En esa similitud hay un mensaje encapsulado. Descifrarlo y publicarlo es cosa que le corresponde al Periódicko;  asimilar la información que publicamos es tarea que le corresponde a los lectores. Se trata de un complejo trabajo en equipo entre las dos partes. ¿Entiende usted ahora, amigo lector, la gran responsabilidad que lleva sobre sus hombros?

Pero no nos pongamos tan trascendentales. Pasemos a otro importante interrogante que este caso plantea:

¿Qué hace escondido en alguno de los huecos de las calles de Bogotá el señor Luis Alfonso?

Para la semántica investigativa la respuesta es simple. Basta analizar el nombre del cargo que ocupaba el señor Hoyos. ¿Cuál era el cargo? Asesor espiritual. ¿Qué puede estar haciendo un asesor espiritual entre un hueco? Sencillo: un viaje astral.

Caso cerrado.


 @dicksalazar

   


LINKIPEDIA

El futuro incierto de Hoyos y Zuluaga. El Espectador

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