Consejos (y conejos) para el presidente Uribe

Estimado doctor Uribe:

En primer lugar, mil gracias por haberme nombrado su asesor espiritual. Jamás me imaginé una distinción de tal naturaleza. Espero estar a la altura de las circunstancias. Sé que es difícil llenar el vacío (y los Hoyos) que otros asesores han dejado en el Centro Democrático, pero prometo poner todas mis fuerzas a su servicio y al de la Patria, que en este caso son la misma cosa. 

Es un gran honor para mí poderle brindar mi modesta ayuda en estos momentos tan aciagos y difíciles para usted. Sin lugar a dudas, el regreso (obligado y manipulado) de la doctora María del Pilar Hurtado al país, es una situación delicada que exige ser manejada con mucha precaución. 

Respetuosamente me permito exponerle algunas reflexiones de mi cosecha sobre el particular.

1. TENER LA AUTOESTIMA SIEMPRE EN ALTO

A raíz de la llegada al país de la doctora María del Pilar, la prensa vendida al santo-castro-chavismo lo ha pintado a usted como un hombre asustado, acorralado y atrincherado en su Twitter. Quieren hacerlo ver a usted como un desesperado franco tirador digital. 

Mi primer consejo sobre cómo enfrentar estos momentos difíciles es el de tener la moral muy en alto. Eso es lo básico y esencial, lo único que en el fondo garantiza que salgamos airosos de esta complicada situación. Bajo ninguna circunstancia puede usted perder la fe en sí mismo. Su autoestima debe estar siempre alta. ¡Muy en alto! Y esto debe reflejarse en cada cosa que haga y diga, en cada cosa que escriba y en cada tuit que emita.

En ese sentido, su tuit del 4 de febrero es una maravilla. Con este tierno trino proyectó usted una gran confianza en sí mismo y una altísima autoestima. Esas son las palmaditas que uno mismo debe darse en la espalda con cierta frecuencia. ¡Bravo, doctor Álvaro!



Desafortunadamente en algunos de sus tuits usted no ha proyectado al 100% su confianza en sí mismo, ni tampoco su alta autoestima. Permítame explicárselo, doctor Uribe, a través del análisis del siguiente tuit suyo:


Me parece táctica y estratégicamente apropiado que usted hable de sí mismo en tercera persona, doctor Uribe. Es elegante y subraya la grandiosidad de su figura. Si el tuit dijera: "Mi declaración sobre imputaciones por masacre del Aro", el texto sonaría muy simple y tendría un sabor humilde, en el peor sentido de la palabra. Eso no le quedaría bien. Por eso, doctor Álvaro, lo felicito por hablar de sí mismo en tercera persona. Reciba mi más caluroso aplauso. 

Pero ojo, doctor Uribe: no todo está bien en este tuit. Se lo digo con respeto. Note que usted se da a sí mismo el título de "expresidente". No, doctor Uribe: sus partidarios le damos el merecido título de presidente. Y así lo llamaremos eternamente. Porque eso, ni más ni menos, será para nosotros: el presidente más grande de todos los tiempos. Así que no se quede atrás: autodenomínese siempre como presidente. Y por favor, no vuelva nunca más a rebajarse: jamás vuelva a darse el título de senador (así usted lo escriba con mayúsculas), tal y como lo hace en este otro tuit suyo. Recuerde: usted es presidente, y será nuestro presidente por los siglos de los siglos. Amén.

  

2. NO PREOCUPARSE

Mi segundo consejo, presidente Uribe, es este: no se preocupe en absoluto. La señora María del Pilar Hurtado no hablará. Estamos trabajando en el asunto. Ya la tenemos haciendo ejercicios con ese fin. Siguiendo nuestras instrucciones, la doctora Hurtado cada día dedica sagradamente un par de horas a apretar los labios con el fin de no soltar la lengua y ejercitarse en el silencio. Le garantizo, presidente Uribe: la doctora no abrirá el pico (entre otras cosas porque las conejas no tienen pico). Adjunto documento fotográfico de doña Pili en plena sesión de ejercicios.



3. TENER SIEMPRE UN PLAN B

Presidente Uribe: sinceramente no creo que María del Pilar Hurtado abra la boca. Como usted bien lo ha dicho a través de su Twitter, ella es mujer proba y... proba-da en su lealtad.


Ahora, bien, presidente Uribe: ¿qué hacer en el remoto caso de que María del Chuzar abra la jeta y la jedionda se nos tuerza? Esa es la pregunta del millón. Debemos, mi estimado presidente, tener un plan B.

Mi propuesta es la siguiente: en ese caso tomaremos distancia frente a ella; diremos que fuimos nosotros los primeros en denunciarla ante la opinión pública en razón de las conductas ilegales que por su propia iniciativa -y para su propio beneficio y goce personal- adoptó; y que su adicción al chisme y su manía por enterarse de la vida privada de las personas, fue lo que la llevó a chuzar a Raimundo y todo el mundo.

Como prueba de nuestra denuncia podríamos mostrar este tuit suyo, presidente Uribe,  que respetuosamente me he permitido chuzar y rediseñar por el bien del país y de la patria (y de paso, para callarles la boca a quienes dicen que somos dados a  no entregar pruebas).


Un último asunto, señor presidente:

Si María del Pilar llegara a decir ante la Fiscalía que las chuzadas a la Corte, a los periodista y a los políticos de la oposición le fueron ordenadas por un alto funcionario de la Casa de Nariño -que es lo que este gobierno farco-narco-santista pretende que la señora diga-, ya tengo preparada la coartada. 

En ese caso, presidente Uribe, usted no se debe dar por aludido. Con sus 1,67 metros de estatura, fácilmente podríamos demostrar que usted no puede ser un alto funcionario, ni de la Casa de Nariño ni de ningún otro lado.

Cordial y atento saludo,

@dicksalazar
Asesor Espiritual CD

     


LINKIPEDIA
¿Qué dirá María del Pilar Hurtado? Semana.









No hay comentarios:

Publicar un comentario