"Los niños son garabatos que merecen respeto"

Según un informe publicado por el diario El Tiempo “cada nueve horas un menor de edad es asesinado en Colombia. Cada 30 minutos uno acude a Medicina Legal tras ser víctima de agresión sexual y cada 60 minutos, un niño o adolescente es sometido a un examen por violencia intrafamiliar”.

Para reflexionar sobre estos graves asuntos, El Periódicko.com entrevistó al sociólogo y exsenador Luis Alfredo Garavito Niño, un estudioso de la problemática infantil en nuestro país. Las tesis de Garavito revolvieron el avispero. Luis Gabriel Bonito Tirado, profesor adjunto de la Universidad de la Funda, la Cobija y la Sábana, se vino lanza en ristre contra ellas. Se armó el mierdero. ¡Un pañal, por favor!


-Doctor Garavito: se dice que en nuestro país cada hora, un niño o adolescente es sometido a un exámen por violencia intrafamiliar. ¿Cómo se podría reducir estas cifras a sus "justas proporciónes"?

-Para disminuir esas cifras, el país puede escoger entre dos alternativas. La primera ha sido denominada por la sociología como Plan A; la segunda, es conocida como Plan V (y fue bautizada así por un sociólogo de mala ortografía).

-¿Cuál es el Plan A?

-Acabar con la institución de la familia,  prohibirla, desterrarla, extirparla de nuestro tejido social. Extinguida la familia, lógicamente ya no se podría hablar de violencia dentro de la familia, por sustracción de materia. Y toda violencia sería, por definición, extrafamiliar, es decir, ocurrida fuera de la familia. Así nos convertiríamos en el primer país en el mundo en bajar las cifras de la violencia intrafamiliar a cero.

-¿Cuál sería el segundo camino?

-El segundo camino (o Plan V) tiene que ver con la reorganización matemática del cronos.

-¿"Reorganización matemática del cronos"? ¿Qué significa eso?

- Empleo el concepto "cronos" en el sentido de tiempo. Así, pues, me refiero a reorganizar la medición del tiempo, como método para bajar las cifras de la violencia contra los niños en Colombia.

-¿Cómo sería esa re-estructuración del tiempo?

-Consistiría en aumentar el número de segundos que componen un minuto. Si hoy por hoy un minuto tiene 60 segundos, la propuesta es que cada minuto contenga tan solo 30 segundos.

-¿Qué se ganaría con eso?

-De esa forma, automáticamente las cifras de violencia bajarían en Colombia. Si hoy cada 60 minutos un niño o adolescente es sometido a un examen por violencia intrafamiliar, con minutos de 30 segundos, es obvio y lógico que el número de víctimas por minuto bajaría a la mitad (0,5). Con la ventaja adicional de que Medicina Legal no tendría que hacer exámenes, sino un pequeño "quiz".

-¿Dijo usted que las cifras bajarían a la mitad?

Sí, a la mitad. ¿Y qué es la mitad de un niño? Poco, muy poco, si se tiene en cuenta que en promedio un párvulo desnutrido de cuatro años mide un metro y pesa cinco kilos. Y es absolutamente nada, si al peso de este párvulo le restamos tanto su altura como su edad: el resultado es cero (5-1- 4 = 0). Así pues, mediante este método crono-matemático, el país reduciría prácticamente a cero las cifras de la violencia. 

-Los estudios indican que cada nueve horas es asesinado un menor. ¿Cómo enfrentar esta terrible situación?

-El ideal sería enfrentar esta trágica situación con los avances que nos brinda la gineco-obstetricia del siglo XXI. Empleando esta ciencia, se podría ordenar mediante ley de la república que las madres colombianas den a luz única y exclusivamente a niños inmortales. De esta manera, asesinarlos sería imposible; vivirían eternamente. Madre que traiga al mundo un niño de tipo ordinario, común y mortal, no solamente le caería la madre, sino que sería judicializada. 

-Pero todavía los científicos colombianos no han logrado encontrar  la fuente de la inmortalidad, el denominado "elixir de la vida"...

-Tiene usted razón, señor periodista. Factores políticos, sociales y económicos han impedido que en Colombia la alquimia obstétrica se desarrolle en debida forma. Qué tétrica situación. Admito que ese es el punto débil de esta propuesta. Pero estoy seguro de que en algún momento la ciencia colombiana lo logrará. Es cuestión de tiempo.

-¿Y mientras tanto qué?

-La solución sería que los niños en adelante vinieran al mundo como los gatos: con siete vidas. De esta manera, al menos las cifras de asesinatos se reduciría en una séptima parte. Solo se podría hablar de asesinato de un niño tras acabar con cada una de sus siete vidas. No antes.  Eso implicaría que el Dane, institución encargada de manejar las estadísticas del país, lleve cuidadosamente las cuentas del número de vidas que le quedan a cada niño colombiano, a fin de que los adultos tomen nota y no lo "pasen al papayo" más veces de las debidas. Los niños son garabatos que merecen respeto.   


________________________________________________________

PROFESOR DE PRESTIGIOSA UNIVERSIDAD REFUTA A GARAVITO

El profesor adjunto de la Universidad de La Funda, la Cobija y la Sábana,  Luis Gabriel Bonito Tirado, (conocido en el mundo estudiantil por sus iniciales LGBTI),  refutó los argumentos expuestos por el sociólogo y exsenador Luis Alfredo Garavito Niño en la entrevista concedida a El Periódicko.com 

"No es cierto que la supresión de la institución de la familia acabaría -por sustracción de materia- con la violencia intrafamiliar en Colombia, tal y como la afirmó  el exsenador Garavito en una entrevista concedida a un importante medio de comunicación. Una vez suprimida la célula de la familia, la violencia seguiría golpeando a otra familia más grande: a esa familia que componemos todos los colombianos. Así, pues, toda violencia es, por definición, intrafamiliar", manifestó el profesor, a la vez que juró que jamás se retractará de su opinión.     

@dicksalazar




LINKIPEDIA

Cada 9 horas, un menor asesinado en el país. El Tiempo

No hay comentarios:

Publicar un comentario