Carta a un niño que encontró sus alas en el mar. Por: @margaritavela

Pequeño y dulce Aylan:

Te preguntarás divertido ¿por qué te has vuelto tan famoso? De dónde salen ahora tantas madres, tíos, abuelas, hermanos, que quisieran llenarte de mimos, acunarte en sus brazos, leerte cuentos hasta verte dormir con una sonrisa dibujada en tu carita.

Somos todos aquellos que hace unos días tampoco sabíamos que existías y poco nos importaba lo que pasara en tu país, pero que hubiésemos cambiado lo que fuera para que no durmieras por última vez solito en esa playa desconocida.

Eres famoso ahora porque tu imagen, inocente y dulce nos conmovió hasta las fibras más profundas; nos recordó que somos humanos, que podemos sentir compasión por alguien de otra religión, de otra raza, de otro país y que quizás podemos hacer algo más que indignarnos; nos recordaste que todas esas cosas por las que nos sentimos diferentes de otros, no son tan importantes; al fin y al cabo, todos tenemos padres, hermanos, hijos, familiares a los que amamos; a todos nos da miedo, todos quisiéramos algo mejor para nuestras familias...al fin de cuentas, no somos tan diferentes.

Vivo en un país que también está en guerra hace muchos años, en que los niños también sufren y mueren...y a veces los olvidamos para intentar seguir viviendo, ignorando que no podremos estar bien mientras un pequeño como tú sufra por la indiferencia, la indolencia y la injusticia.
Ojalá entendamos que no es sólo culpa de otros, del gobierno, de los insurgentes, de la economía, de los corruptos, sino que cada uno de nosotros es en parte responsable de la realidad que se vive; que con cada pensamiento, cada acción, cada reacción, cada voto, alimentamos esa sociedad y esa realidad que compartimos.


Me gusta imaginarte pícaro y sonriente, como apareces en las fotos que tu familia ha compartido; sé que habrás tenido tus rabietas, pero tu dulzura es encantadora; imagino lo que habrán vivido en tu país para que tus padres decidieran embarcarse en ese bote inflable, demasiado endeble y peligroso, con la esperanza de que tuvieras un mejor futuro; pero me gusta pensar que fuiste un niño feliz, que jugaba con su hermano, con esa mágica capacidad que tienen los niños para alegrarse por cualquier cosa y dejar atrás la tristeza y los problemas.

Quisiera inventar un cuento en el que una sirena o un delfín te salvaran de las olas; trato de no pensar en tu miedo, en la angustia que sentiste, y deseo que te hayas dormido, escuchando tu canción de cuna favorita, antes de ser arrastrado hasta la playa.
Sé que tu madre agradece no haber despertado en la playa sin sus hijos y prefiero imaginarte de su mano cruzando el arcoíris.

Cuando pequeña me enseñaron a creer en el cielo; estarás allí, rodeado de otros angelitos, libre de peligros, dolores y tristezas. Me enseñaron a creer en un Dios incomprensible, pero bondadoso, cuya misericordia nos cobija siempre, aunque no podamos entenderlo...quién sabe de qué cosas te habrá salvado al llevarte tan rápido a su presencia.

Después, aprendí otras cosas; aprendí que cada uno de nosotros es un alma que hace parte del todo, que frente a sus maestros decide dónde y cómo encarnará, y que retos enfrentará para evolucionar y ayudar a revelar más luz en este mundo; si es así, cumpliste tu misión de forma memorable...en esa playa han muerto muchos niños; esa madrugada, contigo, murieron 5 más, dos de ellos aún más pequeños que tú, pero fue tu imagen la que ha recorrido el mundo, recordándole a la gente lo verdaderamente importante.

Espero que tu padre te haya dado muchos besos, muchos abrazos, te haya dicho infinidad de veces cuánto te amaba (aunque para los padres y madres, nunca es suficiente), espero que tenga la certeza de saber que te fuiste sabiéndote amado...es el único consuelo que nos queda a quienes seguimos viviendo.

Hasta pronto, pequeño, te arroparé en mi corazón mientras intento que el dolor se convierta en luz y amor, y pueda ser un canal de bendiciones para quienes me rodean; así como tu sonrisa, que ilumina la esperanza, por encima de tu cuerpecito empapado.
Dulces sueños y que los angelitos te acompañen siempre.

@margaritavela


  

No hay comentarios:

Publicar un comentario