Policías y ladrones, juego mortal. Por: @adosdelrio

“Si la realidad supera a la ficción, para que perder el tiempo imaginando” dijo alguien. 

Estoy aquí, acurrucado en un rincón, tras un viejo escritorio, empapado en sudor y lagrimas, sintiendo un miedo como jamás sentí. Es terrible lo que me acaba de suceder.

Si me permite, le cuento en un minuto esta historia que para mí puede significar que mis minutos se acaben para siempre.
Desde chicos mi amigo Raúl y yo teníamos la costumbre de jugar a policías y ladrones. En un tiempo lo hacíamos con pistolas de juguete, pero ahora que somos adultos y compañeros de trabajo, nos apuntamos con el dedo y tratamos de imitar el sonido del disparo.


¡Pero hoy no sé qué pasó! 

Como de costumbre, el primero que llegaba a la oficina le “disparaba” al otro. ¡Bang, bang, bang!… cinco tiros salieron de mi mano y mi amigo cayo de medio lado y quedo casi oculto por el escritorio. 

Me acerque para “rematarlo” y lo que vi me dejo helado. Estaba retorciéndose sobre un inmenso charco de sangre. Se estaba muriendo. 

A los pocos minutos, la edificación  estaba totalmente rodeada por la policía que gritaba:

 -¡Ríndase , si sale por las buenas, su vida le será respetada!



¿Quién me va a creer?

¿Cómo le voy a explicar a la madre de mi mejor amigo lo que pasó? 

No pienso ir preso. 

Miro mi mano derecha. Aun me queda una bala...

@adosdelrio


     

 

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