El ministro Luis Carlos Villegas quedó como una chancleta

Tiene toda la razón la filosofa Nidia Marcela Osorio cuando afirma en su libro Teoría de la Relatividad que "la verdad es una de las primeras víctimas de la guerra" y que en nuestro país "cada segundo muere un centímetro cuadrado de la verdad".

No es difícil probar que eso es así.

Precisamente, aprovechando la oportunidad que me brinda El Periódicko.com,  traigo hoy a colación un pequeño caso que ilustra perfectamente el asunto. Permítame le explico, Federico.

Como sabemos, el domingo 27 de octubre la guerrilla del ELN dio muerte a once militares y un policía en zona rural del municipio de Güicán, norte de Boyacá, cuando acompañaban una misión de la Registraduría Nacional que había llegado a la zona a recoger los votos de un resguardo indígena. Naturalmente, el hecho consternó a la opinión pública. Los colombianos no soportamos un solo muerto más, y menos, cuando el propio Eln dice caminar hacia un proceso de paz con el Gobierno.

Pero el 27 de octubre no solo murieron esos 12 compatriotas. También murió un pedazo de la verdad, o lo que es lo mismo, recobró vida la mentira. Esta es la historia:

El comandante de la Segunda División del Ejercito difundió la versión de que los soldados habían sido asesinados por el ELN mediante tiros de gracia. El general fundamentó su versión en un supuesto informe del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía. Por su parte, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, aseguró que los militares habían sido “rematados” por los guerrilleros.

Los medios de comunicación divulgaron la noticia. La opinión pública se escandalizó, la gente buena protestó, y no faltó quienes pidieran suspender cualquier tipo de conversaciones de paz entre el Gobierno y los elenos. La ultraderecha estuvo de fiesta. Uribe trinó (orinó y alucinó).


Plantear que Farc y Eln son absolutamente la misma organización es la táctica que emplea Uribe en este tuit para atacar el proceso de paz que el Gobierno adelanta con las guerrillas de Timochenko. De tal manera que lo que hagan los imbéciles del Eln es responsabilidad de los idiotas de las Farc. ¡El bobo de Uribe nos cree güevones!   

Pero la rumba se acabó el miércoles 29 de octubre cuando el director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, dio a conocer el resultado de las necropsias realizadas a los 12 cuerpos de los integrantes de la fuerza pública que fueron asesinados por el ELN.

Valdéz  descartó que los soldados hubieran sido rematados por tiro de gracia. A su turno, el CTI desmintió que hubiera expedido un documento informando que los soldados murieron a quemarropa. Así, pues, el ministro Luis Carlos Villegas quedó como un zapato (y hasta se puso colorado, tal y como lo muestra la foto que encabeza esta nota) y el comandante de la segunda división del Ejercito quedó como una bota con cara de alpargata. Pero nadie se dio cuenta. Solo El Periódicko.com, usted y yo...

Aclarar la noticia, después de que se hizo tanto escándalo con los presuntos tiros de gracia, no es que haya reparado totalmente la verdad: la idea que quedó marcada y sembrada en la opinión pública fue que la muerte de los 12 uniformados se produjo violando el Derecho Internacional Humanitario por parte del Eln. ¡Y Punto!

Yo no dudo que los señores del ELN en muchísimas oportunidades hayan violado el DIH. Pero esta vez no fue así, lo cual no significa que me parezca positivas sus acciones de guerra. Las condeno y deploro la muerte de los soldados.

No es que a mí me moleste que los elenos se desprestigien (si es que pueden desprestigiarse más de lo que están). A mí lo que me emberraca es que con estas falsas noticias difundidas se aprestigie la guerra como única salida al conflicto y se enloden los deseos de paz de los colombianos. Por eso es que a mí no me hace gracia que se inventen la vaina esa de los tiros de gracia. En general, me parece una payasada, mi general.

Yo pregunto:

¿Tiene necesidad la fuerza pública de difundir noticias falsas como esta?

Mi respuesta es: ¡No, no hay necesidad. En absoluto! Esa táctica de "guerra propagandística"está mandada a recoger en un país que camina hacia la paz. Pone en entredicho al mismo Ejercito y le hace perder credibilidad. Y de paso, hace quedar al ministro de la Defensa como un zapato, o mejor, como una chancleta, que es la caricatura de un zapato.

Por eso, muchos colombianos leemos con beneficio de inventario toda la información suministrada por las autoridades sobre el conflicto armado.

La nueva Colombia, ese país que surgirá del posconflicto,  requiere un Ejercito absolutamente transparente y veraz. No de otra forma puede ocupar el papel de columna vertebral de la democracia colombiana.

@dicksalazar




LINKIPEDIA

12 uniformados muertos en emboscada del ELN. El País.

La infracciones al DIH cometidas por el ELN en emboscada en el Cocuy. El Tiempo

Versiones encontrada sobre muerte de militares en El Cocuy. El Tiempo

Uniformados que murieron en ataque del ELN no recibieron tiros de gracia: Medicina Legal. Semana

CTI nunca reportó tiros de gracia. El Tiempo.









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