Cómo hablarle a una desconocida. Por: @acastanedamunoz



Nota: Solicito de antemano ser declarado inocente ante cualquier tribunal en el futuro si acaso llega a acusárseme del delito (imperdonable, según algunos códigos) de "hablarle a una mujer desconocida sin razón aparente". 

De igual manera, pido que se me absuelva ante cualquier estrado judicial de los delitos de "observar a una mujer desconocida", así como de "fijarse en un aspecto de una mujer desconocida con la intención de entablar una conversación", y pido que se respete mi derecho a la presunción de inocencia. 

Acudiré en todo caso a cualquier diligencia judicial para la cual sea requerido
.

Instrucciones para hablarle a una mujer desconocida

Comience por escoger una mujer que le atraiga de cierta manera. Mírela con detenimiento, fíjese en un aspecto de ella que se imponga sobre todo lo demás: sus ojos, sus manos, su sonrisa, su cabello, el color de su piel. Cuando una mujer desconocida empieza a atraerle, el aspecto suele develarse solo, sin esfuerzo. Si ocurre que de repente la recuerda y es ese aspecto de ella lo primero que viene a su mente, puede estar convencido de que la mujer le gusta.

De ser posible, y valiéndose siempre de la casualidad, intente verla varias veces, desde distintos ángulos. Si desde cualquier punto de vista puede observar el aspecto de la mujer desconocida que lo hizo fijarse en ella, no necesitará una tercera confirmación de que la mujer le gusta.
Cuando se decida a hablarle, procure una conversación corta. En cualquier situación, es pertinente que no haya ningún espectador inescrupuloso. Es aconsejable llevar una frase preparada. Debe ser una frase corta, de fácil pronunciación [no debe contener, bajo ninguna circunstancia, palabras como otorrinolaringólogo, esternocleidomastoideo, desconstantinopolizar, ni ninguna otra que pueda hacer que el ritmo de la frase sea interrumpido por una inadecuada pronunciación] y que sea fácil de recordar. Ensaye la frase hasta que no parezca una frase ensayada.
Acérquese a ella valiéndose de un motivo completamente ajeno a su intención verdadera de hablarle, puede ser algún asunto relacionado con el trabajo de ella, como averiguar el saldo  de una tarjeta de regalo, la consulta del precio de una botella de vino o el pago de una factura. 

Una vez atendida su solicitud, manteniendo el ritmo de la conversación, suelte al vacío la frase que ha preparado con cuidado. Espere su reacción. Es conveniente llevar una segunda frase en caso de una pregunta de ella. 

Si ella sonríe y decide continuar la conversación, invítela a tomar un café, intente hacerle saber que cree que ir a tomar un café es una estupenda manera de conocerse y que "un café" significa muchas cosas. Dígale, por ejemplo: "Preferiría no decir algo tan evidente, pero no se me ocurre nada distinto a que creo que tus ojos son muy bonitos". Espere una reacción, una sonrisa, por ejemplo. 

A continuación, diga algo como: "Y me gustaría saber si podemos ir a tomar un café algún día". No espere una respuesta. Si acepta, esa tarde en el café dejará de ser una mujer desconocida y tendrá entonces derecho a fijarse en un nuevo aspecto de ella. En la manera como pone las manos sobre la mesa, por ejemplo. Aprenda a reconocer sus gestos y no pierda de vista jamás ese primer aspecto que lo hizo fijarse en ella, ya encontrará el momento oportuno para decírselo. Todo lo que viene después, corre por cuenta suya.
El método no es infalible, me permito aclarar, pero es el único que conozco y lo ideé precisamente para hablarle a una mujer desconocida.


Andrés Castañeda M.
@acastanedamunoz

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