"Es necesario suicidarse cada tiempo": @anaelenapena

Se llama Ana Elena Pena. Vive en Valencia, España. Se autodefine como una contadora de historias, poeta y pintora, que a ratos se transforma en cabaretera tragicómica. Pero, sobre todo, se ve a sí misma como una anti-heroína.

Ana Elena es zurda, bajita y miope. Dice ser monógama en serie (haga fila caballero, algún día usted podría ser el afortunado), hipocondriaca (la enferman los hombres), contorsionista en los ratos libres (y en el amor), viuda negra y mantis religiosa (en el pos amor). ¡Y lo mejor es que a Ana Elena eso no le da pena! Mil aplausos para ella.


La otra tarde, caminando bajo la lluvia por un oscuro callejón de Twitter, me encontré una hoja con un poema de Ana Elena. Quedé fascinado.

Mi buena acción del día va a consistir, precisamente, en compartirle a usted, apreciado depredador de El Periódicko.com, este maravilloso texto. @dicksalazar


Es absolutamente necesario suicidarse cada tiempo.

Huir de uno mismo,
perderse,
levitar,
ayudar,
sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido.
Mudar la piel,
beber,
vomitar,
tocar fondo, follar con desesperación, y luego no recordar nada.

Estar ausente de todo.

Para después, aferrarse de nuevo a la vida. Reencontrarse.
Vestir colores pastel, andar a paso ligero y sonreir a los vecinos
cuando te saludan en la escalera.

-¿Qué tal estás, preciosa?
-Jodidamente bien, gracias.


Ana Elena Pena
@anaelenapena


   



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