Hilando fino. Cuento corto de @Adosdelrio

Cada mes se sentaba a hacer cuentas, pero por más que se esforzaba, no conseguía comprender por qué el dinero no le alcanzaba. Era como si lo hubiera perdido, como si se le hubiera caído en cualquier parte, como si se hubiera esfumado.


Buscó ayuda en la novia que tenía -reconocida economista- quien le habló muchas veces y casi hasta el amanecer, de los fenómenos que involucran costes y beneficios; no entendió de eso más de dos cosas, pero igual, no le sirvió de nada. La plata seguía sin rendirle. Dejó la novia.


A su vida llegó otra mujer –contadora graduada con honores- de quien escuchó muchas veces sobre cómo llevar libros contables, cómo hacer registros y cómo sopesar ingresos y egresos. No obtuvo de ello ningún provecho, solo vio cómo su situación económica cada día empeoraba. Otra relación amorosa que se iba como su mesada.


Al final conoció a una humilde mujer –costurera ella- que dio solución a todos sus problemas. Por eso piensa llevarla al altar para así agradecerle eternamente todo lo que hizo al devolverle ese bienestar económico que hacia tanto tiempo no tenía y que, obviamente, compartirá a su lado. Ella sonríe feliz. No tuvo que esforzarse para nada; solo tener un poco de paciencia para remendar los bolsillos rotos de algunos pantalones.

@Adosdelrio












     

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