Carreta: la cuenta de Twitter de Ordóñez no fue hackeada

El viernes 29 de abril de 2016, el procurador Alejandro Ordóñez violó gravemente el octavo mandamiento de la Ley de Dios a eso de las 5: 45 de la tarde, momento en el que "denunció" públicamente que su cuenta de Twitter había sido hackeada.

Pura carreta, pura paja, pura eme.  Por eso, El Periódicko.com  lo denunciará ante la Corte Penal Celestial (CPC). A una pena mínima de 15 años en el purgatorio se enfrentará el jefe del Ministerio Público, de prosperar nuestra demanda.

No le creemos al procurador Ordóñez por varias razones: la más importante de ellas, porque -como es bien sabido- los hackers no trabajan en las tardes de los viernes. Las razones secundarias por las que no nos comemos el cuento del señor procurador, las expondremos a lo largo de esta historia.

La vaina fue así:

A comienzos de abril  el procurador Alejandro Ordóñez le solicitó a la Corte Constitucional que no se pronuncie sobre una demanda que pretende tumbar parcialmente los Artículos 655 y 658 del Código Civil. La demanda, instaurada por Ricardo María Cañón Prieto, expersonero de Bogotá, considera que dichas normas van en contravía de la Carta Política al considerar a los animales como bienes muebles e inmuebles; es decir, como objetos o cosas, cuando en realidad son seres vivos y, por tanto, sujetos de derechos (con las limitaciones y restricciones razonables contenidas en la Constitución, la normas y la jurisprudencia).

El demandante argumentó que “la cosificación de los animales ha dado lugar a infinidad de abusos a animales silvestres y domésticos, a quienes se las han provocado graves daños y dolores innecesarios". 

Por su parte, el procurador sostuvo que “de la Constitución Política de 1991 o de los tratados sobre protección del medio ambiente ratificados por Colombia no se desprende en forma alguna que los animales sean seres iguales en dignidad a los seres humanos y, en consecuencia, titulares de derecho. Esto no significa que el Estado no deba proteger tanto la fauna como el medio ambiente, como lo ordena la Constitución Política".

Ordóñez reiteró en Twitter su posición y así la explicó en un conjunto de 4 tuits:  






 En este cuarto tuit, Ordóñez cometió el pecado de la exageración. Nadie está pidiendo que a los animales se les otorgue jurídicamente la calidad de personas. Lo que se ha solicitado es que a los animales -a fin de garantizarles al máximo su protección- se los declare sujetos titulares de derechos (a no ser maltratados, a no tener una muerte cruel, a tener una alimentación adecuada, por ejemplo).

Ahora bien, es obvio que los animales no pueden ser jurídicamente personas porque, entre otras cosas, no pueden ser titulares de obligaciones. Por ejemplo: una vaca no se puede comprometer a producir equis litros de leche diarios, o un toro no puede comprometerse a engordar tantos kilos al mes a fin de asegurar una buena rentabilidad al momento de su sacrificio. Estas son cosas que hasta la primera dama de Fedegan entiende.

Por esto es que en el caso de los animales se habla de sujetos titulares de derechos y no de personas. El Consejo de estado en sentencia de junio de 2012 afirmó que los animales "son susceptibles de ser titulares de derechos, como una muerte digna sin sufrimiento, o a no ser maltratados". Y eso no significó que el Consejo de Estado considerara a los animales como personas. En el mismo sentido ha venido trabajando la corte Constitucional en desarrollo de lo que se denomina la Constitución Ecológica.

A Ordoñez le gusta poner en boca de la contraparte argumentos absurdos. Así gana las discusiones y pone en ridículo al adversario.

Siguiendo esta perversa  lógica, a las 5 y 45 de la la tarde, Ordóñez disparó este tuit que fue registrado por el periódico El Colombiano:




El tuit era una forma de "ganarle" la discusión a los animalistas, acusándolos en el fondo de estar promoviendo la posibilidad legal (y marital) del bestialismo.

Pero en un instante Dios todo poderoso iluminó al procurador. Ordoñez se percató que por esta vía argumentativa se le vendría encima mucha gente. No había otra solución que echar reversa. "Pero hazlo sin herir tu sagrada autoestima, es decir, echále la culpa a otro", le aconsejó el Diablo al señor procurador.

Antes de continuar con la historia, hagamos un justo reconocimiento. Hay que abonarle a Ordóñez que en esto del  "matrimonio" hombre-animal no entró a distinguir entre uniones homosexuales y uniones heterosexuales.

Continuemos con la historia. Una hora después, Ordóñez denunció que su cuenta de Twitter había sido hackeada. Y expresó que eran varios los trinos apócrifos.

Hay aquí una contradicción sospechosa: El Colombiano solo publicó un tuit. Si en realidad  hubieran sido varios los tuits emitido referentes al matrimonio, seguramente dicho medio los habría reproducido en su totalidad.


Dos horas y media después de su "denuncia", Ordóñez procedió a borrar el trino (los trinos, según él).

Quiere decir esto que durante dos horas y media los tuits falsos permanecieron al aire. Si esto hubiera sido así, seguramente hoy rodarían por la red, pues muchos tuiteros acostumbran a capturar la imagen de los tuits polémicos. Pero en la red solo está la imagen de uno...

Por todas estas reflexiones, no creemos que al procurador le hayan hackeado la cuenta. Miente. Y con la complicidad alcahueta de los medios: publican la denuncia del supuesto hackeo de la cuenta, sin cuestionar el asunto.

Un dato curioso: Alejandro Ordóñez no contó en Twitter en qué momento y cómo recuperó totalmente el control de su cuenta. Sin explicar nada de esto, anunció directamente la "operación limpieza".

Una cosa don Alejandro: por respeto a quienes seguimos su cuenta pero no compartimos sus impresiones, por favor proceda a borrar no uno o varios trinos, sino todos y cada uno. Es más: cancele para siempre su cuenta. Mil gracias.


@dicksalazar




NOTA: El Periódicko.com reporta que personas inescrupulosas están manipulando  la página web de este respetable panfleto. Nosotros no escribimos el presente artículo.



LINKIPEDIA
"No nos quejemos mañana del matrimonio con animales". Alejandro Ordóñez. El Colombiano.

El ABC de la ley contra el maltrato animal. El Heraldo

"Animales son titulares de derechos", dice Consejo de Estado. El Tiempo.

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