TELÚRICOS. Cuento corto de @Adosdelrio

Volvimos a encontrarnos después de muchos años.
Caminamos largo rato mientras hablamos del pasado que habíamos compartido, del presente que nos estaba juntando y del futuro que ahora parecía menos incierto.
Fuimos a su apartamento y locamente, como si aún fuéramos dos adolescentes, recordamos todo el amor que un día nos habíamos entregado.


Instantes después, yo me desprendí de sus brazos, me dirigí al otro extremo de la habitación y encendí un cigarrillo; ella, contemplándome con dulzura, y como tiempo atrás, me recordó que eso me haría daño. 

De pronto… empezó a temblar. Estábamos en un décimo piso, el edificio se bamboleaba, los cuadros se desprendían de las paredes, las copas de vino se derramaban, se escuchaban gritos en las escaleras. 

Desnudos, arropándonos el uno con el otro, nos acomodamos bajo el marco de una puerta. Fueron segundos interminables, no supimos cuantos, pero interminables. 

Cesaron las sacudidas, yo le dije que deberíamos salir, que volvería a temblar, que en la calle estaríamos más seguros. Ella me dijo que no, que nos quedáramos otro rato, que todavía no era tiempo. 

Unos minutos más tarde, el sismógrafo de nuestros cuerpos detectaba otra replica.

Armando Abril
@Adosdelrio

El amor es un terremoto; el corazón y el ombligo, el epicentro. Fotografías tomadas de internet. 

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