Mi primer post

En junio 15 de 2011, es decir, hace cinco años, publiqué mi primer escrito en internet. El portal KienyKe tuvo a bien abrirme sus puertas. Quiero compartir con ustedes este aniversario personal reproduciéndo dicho texto en El Periódicko.com

Publicar aquel post fue muy importante para mí: significó reanudar mi carrera como mamagallista, que había estado congelada por veinte años. Tenía mi esencia enterrada veinte metros bajo tierra. Resucitar ha sido una de las cosas más maravillosas que me ha ocurrido en la vida. 

Y fue también importante porque hasta aquel momento no conocía internet ni las redes sociales. Había vivido de espaldas a estas nuevas realidades por dos razones: la construcción de la balsa que me ayudaría a cruzar los océanos de la vida, consumía todo mi tiempo. Además, para sobrevivir en el desierto del Kalahari no necesitaba ninguna de estas dos cosas. 

Cuando hace cinco años empecé a escribir semanalmente en el mundo de la web, no imaginaba que este camino me conduciría a darle cristiana sepultura a mi vieja identidad: la de caricaturista de un diario de circulación nacional; y a darle vida a mi nueva y muy querida esencia: la de escribidor de un semanario de circulación municipal.    

Aprovecho la oportunidad para agradecerle a El Periódicko.com haberme proporcionado toda la independencia y libertad que un personaje de mi calaña necesita para escribir lo que le da la gana.   

Damas y caballeros: los dejó con mi primer escrito digital. De antemano, les agradezco su comprensión y tolerancia con mi monólogo.



EL BLOG MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO
  
Hola, bienvenido al blog más pequeño del mundo, un record Guinness que ostentamos orgullosamente desde 1934. Una selecta minoría constituye nuestro grupo de lectores. 

Nacimos con la férrea y premeditada decisión de no crecer, a lo Peter Pan y gaseosa. 

Afortunadamente hoy tenemos un cupo disponible para usted: esta mañana falleció uno de los miembros del club. ¡Aproveche esta oportunidad!

Venga, siga, entre: lo estábamos esperando. 

Perdone el DesoRdeN. Lamentablemente Ana Clotilde, la señora que me colabora con el aseo en esta página, no ha podido venir desde la semana pasada 

kj… c P x t   w    i   u   x  z  r  T   s  f            B    M      N   z      9   7     3 S  

Excúseme este reguero de
 letras, signos y comas ,,,,,,  k  . x   %    por todas partes.   Y      Q  

¡Qué pena con usted!  

Siga, siga. Por favor, siéntese. Permítame recojo esta i

Si hay algo peligroso es sentarse en una letra de esta clase,  ¿no le parece? 

Es que el desorden puede causar accidentes graves. En cualquier momento entra una señora, pisa una T, se pisa la otra,  se enreda, se va de bruces y se mata la vaca. ¡Dios no lo permita!  

¿Le puedo ofrecer algo? ¿Un café? ¿Un jugo? ¿Una V larga, una B corta? 

OK, permítame ya se lo traigo. ¿Con azúcar o sin azúcar? 

Sí, por supuesto, tengo dietética. ¿Le gusta clarito u oscuro? 



Durante más de una década me definía como
caricaturista. En el 2015 pasé esa página para
siempre, gracias a mi actividad en El Periódicko.
Hoy me defino como excaricaturista y escribidor,
lo que no significa que en momentos no vuelva
a coger el lápiz. Locombia se asoma de todas
maneras en El Periódicko. Busanito es el
personaje que aparece en el logo de este
panfleto.

A mí también me gusta oscuro, es tal vez lo único claro que tengo en la vida. 

¿Desea bien caliente el café? 

Estamos de acuerdo: el café como las señoras deben tener buena temperatura. En eso se parecen, pero se diferencian en una cosa: un café de buena reputación puede ser instantáneo; las mujeres, no.  “Tinto frío y marido frío, se botan”, dice una vecina separada. 

A propósito, permítame recojo este signo de porcentaje %  

Anaclotilde dice que ella recoge lo que sea, menos esta clase de garabato porque se siente tocando parte noble de varón ajeno. La vieja está loca.  

Ya le preparo el café, regáleme un minuto, en par renglones se lo traigo.


[Cinco minutos después]


Aquí está su café. La manchita negra que ve flotando no es lo que usted cree, es simplemente un punto y coma que se me cayó entre el pocillo. 

“Coma callado y punto”, me dice Anaclotilde cuando le hago el reclamo por cosas como estas. La vieja es loca.

Como le decía, desde hace una semana la empleada no viene. Está incapacitada...

A la pobre, ordenando una estantería aquí en el blog, se le cayó en la cabeza una caja de tildes. Le tuvieron que coger 20 puntos. Es lo que yo llamaría un verso perverso: “Una tilde hiere a Clotilde”. 

¡No se ría por Dios, que la cosa no fue pura literatura! 

“Si tiene que morir aplastada, que al menos sea por una caja de signos pesos” fue lo único que se me ocurrió decirle tratándola de consolar. ¡ Las estupideces que dice uno de los puros nervios! 

Sin Clotilde todo se me vuelve un caos en este blog...               A  N   n      L 

Qué vergüenza con usted otra vez: no encontré una cucharita para revolver el café. Si no le molesta puede usar este signo de admiración !,  ¿o prefiere que le preste un lápiz?  

Le traje también este par de galleticas  [] [] 

Únteles un poco de esta  ñer-ñe-lada, una especie de mermelada hecha a base de eñes. La receta me la dio una amiga ñera. Únteselas con el dedo, no hay problema, con toda tranquilidad. Está en su casa. Ahora le traigo un papel para que se limpie las manos, no se preocupe. 

¿De qué estábamos hablando? Sí, claro, ya me acordé.

Doña Clotilde, un personaje que de cuando en
cuando aparece en las líneas de El Periódicko.

Tiene a su cargo el aseo de las instalaciones y
el suministro de tintos.
Mire, déjeme explicarle. Este es el único blog del mundo diseñado exclusivamente para un grupo cerrado de diez personas: mi familia, que por solidaridad y un poco de lástima, a veces lee lo que escribo; un trío de amigos: uno que lo hace por diplomacia, otro que simula leerlo porque el muy lambón quiere que le haga un favor y uno que ya no cuenta: el que se murió esta mañana de aburrimiento y dejó la silla vacía.  Para mí sería todo un honor que usted ocupe ese asiento. Más que un amigo, usted es mi nuevo mejor amigo.

Y no se preocupe, que no le va a costar ni un solo peso, ni tiene que dar diezmo alguno. Por el contrario, va a obtener grandes ventajas al recibir –sin ningún costo- la Tarjeta Súper Lector Amigo de este Blog con la cual, usted adquirirá puntos y más puntos, igual que  las tarjetas de los supermercados. Los puntos no le van a servir para nada, pero a usted lo harán sentir bien: una persona prestante, pudiente y rica en puntos, ¡que es lo importante!

¿Se va? ¿Tiene afán? ¡Espere un momento, por favor!

OK, lástima. No hay problema, no se preocupe. 

Regrese por acá, aquí estamos para servirle. Si desea le puedo obsequiar uno de estos # #  para que juegue triqui. Es cortesía de la casa. Con confianza, tome uno. ¿Quiere que se lo envuelva o le doy una bolsita?

Permítame lo acompaño hasta la puerta. Que le vaya bien, saludos en la casa, gracias por venir, que regrese, nos vemos otro día en el que usted tenga más tiempo. Chao, adiós.

¡Traszszx!  [así suena la puerta virtual de una página digital cuando se cierra].

¡Dios mío, esta vaina no va a funcionar!  La única persona que entra   a esta página se aburre en menos de un minuto, se va y me deja el café servido ¡Qué joda! Me lo tomo yo ¡y listo el pollo! "Bebedizo que no mata, engorda…"

¿Qué pasa? ¿Por qué no me salen bien las cosas? A lo mejor es por ese tono acartonado que adopto y ese barniz comercial que le doy a las cosas. 

¿Será que estoy predestinado a ser el Jorge Barón de los blogs? Carajo, tengo que ser más natural, más espontáneo, ¡ser yo mismo!

Hay que cambiar el estilo. Esa es la clave: ¡Cambiar el estilo! "Orden y Estilo", ese tiene que ser el lema de este bloc. 

¿Bloc? Maldita sea, ¿qué diablos se me hizo la G?  Aquí está. ¿Quién dejaría la G botada en este berraco sitio? Bueno ya,  bloG.  ¡Maldita sea, no es G mayúscula!  ¡Es G minúscula!  blog, blog, blog… ¡así, grandísimo tonto!

Que no se me olvide decirle a Anaclotilde cuando vuelva  que  recoja esos puntos que hay regados por aquí donde estoy escribiendo  …………  que la gente va a pensar que es  popó de mosco. A lo mejor es por tanto desorden que nadie entra por acá.

@dicksalazar


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