El pornográfico estriptis de Manuel Teodoro

 Cuenta la leyenda que cada séptimo día el periodista Manuel Teodoro Bermúdez pela el cobre. A mí no me consta. Yo tan solo sé que el sábado 16 de julio de 2016 el señor Teodoro realizó uno de los más feos y pornográficos estriptis políticos que las redes sociales hayan visto en Colombia: sin sonrojarse, se declaró amigo de los golpes de Estado. Se quitó su ropa de hombre de derecha y quedó en completo cueros, es decir, mostrando su piel de extrema derecha. Se le vio con pelos y señales su fea epidermis antidemocrática. Las partes nobles no se le vieron, porque de nobleza muy poco tiene el hombre. La historia del vulgar espectáculo que ofreció Manuel Teodoro es la siguiente:



En la mañana del pasado sábado, tuvo a bien publicar un tuit en el que decía: "Pensé que había sido en Venezuela y salí a celebrar pero me dijeron que el intento de golpe había sido en Turquía. Bueno, será el próximo".

La crítica no se hizo esperar. Muchos lo chiflaron; y por supuesto, no faltó quienes lo aplaudieran. Pero finalizando la tarde, algo de vergüenza sintió Manuel por su metida de pata. Entonces, decidió borrar el tuit. Menos mal, pensamos algunos. Pero no ofreció excusas, ni mucho menos hizo la correspondiente autocrítica, en síntesis: se hizo el gringo.

En El Periódicko.com cometimos la estupidez de fijar el tuit en nuestra página web sin antes hacerle el correspondiente "pantallazo", con el objeto de tener una prueba fotográfica del mismo.  Cuando Teodoro anuló el tuit tan solo nos quedó el siguiente "esqueleto", link que -obviamente- no lleva a ninguna parte:

Pense que habia sido en Venezuela y salí a celebrar pero me dijeron que el intento de golpe había sido en Turquía. Bueno, será el próximo.🤔
— Manuel Teodoro (@Manuel_Teodoro) 16 de julio de 2016



El contenido del trino evidencia que Manuel Teodoro ve con buenos ojos que el conflicto venezolano se resuelva por la vías de hecho: mediante el golpe de Estado.

A Teodoro parece no importarle  cuántos muertos ni cuánta violencia significaría para Venezuela sacar a Maduro del poder mediante métodos no democráticos ni legales. El chavismo no es manco ni una esquelética fuerza. En Turquía la intentona de golpe costó 308 muertos y 7.500 personas detenidas. Cuando la sangre la ponen otros, es muy fácil salir a aplaudir las vías de hecho, más aún, cuando uno vive en Miami. A mí personalmente me parece que el ejercito turco tiene razón cuando se opone a que el gobierno de Erdogan islamice las instituciones estatales. Creo -al igual que el ejercito turco- que el Estado debe ser laico.No me gustan las teocracias. Pero no por eso, aplaudo el intento de golpe.

No se nos puede olvidar que, bien o mal, Maduro gobierna en virtud de haber sido elegido por el voto popular. Para apartarlo del poder solo hay un camino adecuado: las vías democráticas, legales y pacíficas, como por ejemplo: la revocatoria, la presión masiva para que renuncie, un gran paro nacional, la desobediencia civil, ganarle las próximas elecciones...

El odio al chavismo no puede llevar a plantear que cualquier método para sacarlo del poder es válido.

De los golpes de Estado se saben como comienzan, pero no cómo terminan. Un golpe de Estado no garantiza que los problemas se resuelvan. Detrás del golpe de Estado generalmente hay una minoría que no necesariamente representa al pueblo. ¿Y si el golpe lo dan sectores más radicales de chavismo? ¿Y si el golpe lo da la ultraderecha? Un golpe podría llevar a una situación más compleja que la que hoy enfrenta Venezuela. Y a la oposición le podría salir el tiro por la culata: a nivel internacional podría desligitimarse (¿es eso lo que quiere Teodoro?). Es más: no sería raro que un golpe de Estado tenga el efecto de convertir a Maduro en mártir y en un dos por tres lo reencauche. ¡Sorpresas te da la vida!

Tan grave como la pérdida de vidas humanas es el quiebre de las instituciones. Romper las instituciones venezolanas -así estén maltrechas- sería un daño muy grande. Repararlas, supondría un costoso y lento proceso histórico. Legitimar al nuevo gobierno de facto sería largo y difícil.

Un nuevo golpe de Estado en América Latina significaría devolvernos al siglo XX, a la era de las repúblicas bananeras. En el siglo XXI los latinoamericanos tenemos la obligación de resolver absolutamente todos nuestros problemas -por graves e injustos que sean- por la vía democrática y legal. Ese es el costo de ingresar a la Civilización. ¡El costo... y la ventaja!

TRISTE TERQUEDAD. Pero que Teodoro haya borrado el tuit no significó que en realidad quisiera rectificar su error. El muy terco insistió en seguir metiendo las de caminar.  En horas de la tarde del mismo 16 de julio puso en circulación varios tuits con este tipo de encuesta:




Estas encuestas tienen un pecado: le plantean al encuestado la posibilidad de considerar como positivo un hecho al margen de la ley. Es una forma de publicitar un eventual golpe de estado y de preparar a la opinión pública colombiana para aceptar como legítimas las vías de hecho. Por otra parte, son encuestas que ayudan a confirmar la idea de que desde el exterior se prepara un plan contra el gobierno de Maduro. (¡Y después dicen que Maduro es un paranoico!)

El hecho de que sea la gente quien vota en estos sondeos, no exime de responsabilidad moral y política a Teodoro. En varios trinos el periodista parece lavarse las manos diciendole a los tuiteros "ustedes votaron". Quien redacta la encuesta tiene gran responsabilidad. Ya lo decía Satanás sentado en un orinal: "La redacción de preguntas sucias es mi-arte ".

Al día siguiente, el domingo 17 de julio, Manuel Teodoro encontró un "argumento" para justificar el golpe de Estado en Venezuela: el hambre del pueblo.


El raciocinio implícito en el tuit es el siguiente: "Sacar por la fuerza a Maduro ahorra muertos. Un golpe de Estado produce muertos, es cierto; pero en todo caso, menos que los muertos que ocasiona el hambre bajo el gobierno Maduro. Un golpe de Estado que ahorra vidas, ¡es positivo!".

Pues no, Teodoro. Por eso yo no te adoro: estás profundamente equivocado. Ni aún en esas condiciones el golpe de Estado es válido. Si así lo fuera, te propondría -a ti, que eres tan "internacionalista"- que organicemos un golpe de Estado en Haití para impedir que muchos haitianos sigan muriendo de hambre. ¿O qué te parece si propiciamos un golpe de Estado en Gringolandia para que la policía no siga matando a tiros a tanto negro? Se me ocurre otra idea, Manolito: ¿por qué no organizamos un golpe de Estado en Colombia para impedir que más niños wuayuu sigan muriendo de hambre? Vamos, Manolito, no seas cobarde: armemos un golpe de Estado para que más colombianos no sigan muriendo por falta de atención médica por parte de las criminales EPS.  



A TODAS ESTAS, YO ME PREGUNTO:

¿Qué hace un periodista extranjero (medio gringo, medio colombiano) metiéndose en los asuntos venezolanos? ¿Cuál es el interés particular que tiene en eso? ¿Por qué su obsesión con Venezuela? ¿Se trata de pura solidaridad fraternal y desinteresada con los pueblos vecinos?

¿Le sirve al posconflicto colombiano un periodista como Manuel Teodoro, que carece de una sólida formación democrática? ¿En manos de qué clase de periodistas están nuestros medios de comunicación? ¿Es Teodoro la versión masculina de la Gurisatti?

Qué diría Manuel Teodoro si al otro lado de la frontera circulara una encuesta con esta macabra y criminal pregunta:

¿Considera usted que periodistas amarillistas de nacionalidad extranjera que incitan al golpe de Estado en Venezuela, deberían desaparecer para siempre del mapa?

@dicksalazar


LINKIPEDIA

 Razones del intento de golpe de Estado en Turquía. El Tiempo.


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