Centro Democrático ordena darle palo al emérito Doctor Fausto

El médico me ha dicho que me quedan pocos años de vida en virtud de una rara enfermedad de la que sufro: alopecia lingual.

Como sé de antemano que usted me va a preguntar qué es esa vaina, me adelanto a explicarle: sufro de calvicie en el  hidrostato muscular encargado no solo de la hidratación bucal y de los nutrientes, sino también de la deglución, el sentido del gusto, los besos, el sexo oral y el lenguaje.

¿Me hice comprender? ¿No? Permítame se lo explico nuevamente, pero con plastilina: mi enfermedad consiste en que carezco de pelos en la lengua. ¿Ahora sí le quedó claro? ¿Sí? Ok. Me alegra mucho.

Pero no hay bien que por mal no venga (y viceversa). Precisamente, gracias a la extraña enfermedad de la que adolezco, el Centro Democrático me contrató para que dirija durante 10 minutos el Comité Permanente para la Vigilancia de la Moral y las Buenas Costumbres dentro del partido.

El doctor Uribe y la dirección del CD (valga la redundancia), esperan que en ese lapso yo me encargue de cantarle (en plena cara) ciertas verdades a un egregio uribista que viene embarrándola con sus salidas en falso, como si la imagen del uribismo aguantara una mancha más de popó.


Voy a dedicar estos diez minuticos por los que me contrataron (enmermelandome, dirán algunos) a llamarle la atención al devoto uribista y prominente tuitero @Doctor_Fausto. Y voy a vaciarlo respetuosamente por los siguientes dos trinos (despiadados e inmisericordes, y en esa misma medida vergonzosos e ignominiosos, mejor dicho, todo un oso) que publicó con ocasión de la creciente que, en la noche lluviosa del miércoles 17 de agosto del año en curso, arrastró a una veintena de los indigentes desplazados del Bronx, a quienes la policía había "arreado como ganado" a un caño de la carrera 30 con °6  para que pernoctaran (levitaran y vivieran) allí.









(Nota. En los primeros días de septiembre de 2016, Twitter cerró la cuenta del Doctor Fausto. Por esta razón, todos los tuits de la cuenta desaparecieron, incluidos, por supuesto, los dos tuits a que aludimos. De este par de tuits quedan en pie tan solo sus respectivos "esqueletos")


No, mi estimado Doctor Fausto. No hay derecho a que una persona de sus calidades salga en las redes sociales a hacer publicaciones que bien pueden interpretarse como una burla cínica a la tragedia vivida por los indigentes desplazados del Bronx. Con este tipo de tuits se expone usted a quedar como un verdadero indigente moral e intelectual. ¡Dios no lo quiera!

En general, mamarle gallo a las personas que están inmersas en situaciones dramáticas, en donde sus vidas corren peligro, no tiene presentación. Ni perdón de Dios. Y mucho menos cuando tales personas pertenecen a los sectores más vulnerables de la sociedad.


"Pecado capital es burlarse 
de las masas humanas 
que han tenido la desgracia 
de vivir como ratas en la capital". 
El Gato con Botas 


Su tuit, mi sarcástico y estimado Fausto, plantea un problema real, cierto y agudo: muchos bogotanos han sido atracados, apuñalados, asesinados por algunos de estos habitantes de calle. Y por supuesto, la gente está desesperada con estos atropellos y desmanes. Pero no por esa situación de pesadilla que vivimos a diario, podemos salir a echar chistes de negro humor o a ironizar sobre la situación vivida por los indigentes cuando la creciente estuvo a punto de ahogarlos. Es cuestión de pura decencia, de humanidad, de sensibilidad, de altura moral, de valores, ¿comprende?

La civilización -la poca que hemos conseguido en nuestro país- consiste precisamente, apreciado Doctor Fausto,  en brindar solidaridad y tener compasión con estos indigentes, a pesar de que muchos de ellos nos han producido graves daños (y pequeños daños) a muchos buenos ciudadanos (y a otros no tan buenos).

Supongo, doctor Fausto, que sumercé es católico, apostólico y romano -como el presidente Uribe-, o perteneciente a la respetable secta del señor procurador Ordóñez, o al menos creyente en Dios. Si eso es así, usted no tiene excusa alguna para no respetar a los "emparamados" indigentes del Bronx. ¿En donde carajos queda el amor por el prójimo? ¿Le quedó grande el mensaje de Cristo?


"Podrás robar mi bicicleta, 
podrás apuñalar a mi Madre, 
pero no por eso deseo que te ahogues en el caño, 
querido malnacido. 
Te perdono porque no sabes lo que haces, 
amado lumpen". Jesús



Hasta aquí, estimado Doctor Fausto, hemos hablado de los ciudadanos como víctimas de los indigentes. Pero hablemos de la otra cara, tal vez la más importante: los habitantes de la calle como victimas de la sociedad.

¿Cree usted, señor Fausto, que a la sociedad no le cabe ninguna responsabilidad en el aparecimiento de la indigencia? ¿Por qué nuestras grandes ciudades son fábricas perpetuas de indigentes en masa?

¿Cree usted que no existen factores sociales y económicos que contribuyen a engendrar la indigencia? ¿En general, los individuos se vuelven indigentes por su propia y autónoma decisión?

¿Los habitantes de la calle nacen o se hacen?

Las respuestas que yo personalmente le doy a estas preguntas me llevan a efectuar esta afirmación:

Bogotá (y Colombia entera) tiene una deuda social con los indigentes. Y la primera forma de empezar a pagársela es respetándolos. Por su parte, Doctor Fausto, empiece por ponerle prudencia a los tuits en que haga referencia a los habitantes de la calle. Con todo respeto, no se comporte como una gonorrea. Mil gracias.

Una última cosa, estimado Doctor Fausto:

Mamarle gallo a los indigentes de la manera como usted lo hizo, contribuye -sin que usted se lo proponga- a que otra vez se abra paso en las mentes de los colombianos (y se legitime) la mal llamada política de "limpieza social", política de "mano negra" que, entre otras muchas personas, el concejal del Centro Democrático Diego Molano ha denunciado.




Y mire usted, estimado Fausto, cómo jóvenes universitarios (?) terminan exigiendo que en todo el país se ejecute de manera inmediata la "limpieza social".  Me pregunto: ¿conocen estos (dizque) universitarios el significado que en nuestra historia ha tenido el término "limpieza social"?

@dicksalazar












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