Mujer y ya. Escribe: @RuthAbello



Ser mujer es algo que me tocó y que me encanta, nací en medio de un matriarcado muy conservador donde teníamos una consigna “No somos machos pero somos muchas”, atendíamos a mi papá (único hombre en la casa) como a un rey, principalmente mi mamá que es atenta por naturaleza, una naturaleza que no me fue heredada. Mi casa obviamente siempre fue más frecuentada por hombres que por mujeres, pero eso no ha impedido que me lleve muy bien con las mujeres.

Que si el feminismo, que si el  machismo, son peleas de no acabar ¡qué pesar! Yo, como soy cero activista, no podría sacar banderas de esas defensas desmedidas que promueven el odio en la diferencia. Muchas se creen feministas porque se indignan con cualquier cosa que diga un hombre y ahí ya se tiraron todo… Nos encanta creernos diferentes igualándonos a un montón.

La mujeres crecimos en un medio que nos hace vulnerables ante el peligro, ante la fuerza física y nunca faltó el pendejo que nos mandara la mano en la calle. Por eso, nos tocó ser valientes, para defendernos con uñas, madrazos y lo que fuera. Lo triste es que a estos hombres también los parió una mujer.

Si hay algo peor que un hombre machista es una mujer machista y de esas hay muchas todavía: las que siempre toman partido por los hombres, las que siempre están atacando y cuestionando a otras mujeres. Esas dan pena y lo peor es que hay muchas dizque representándonos en la política. En ese aspecto me da envidia de los hombres que siempre andan en camaradería.

Me siento orgullosa de las mujeres que se expusieron por el resto de nosotras. A las que les tocó una lucha dura y aguerrida por hacernos valer y porque tengamos un lugar en la escena.

Tengan en cuenta que el cuadro de la última cena no incluye mujeres pero ellas fueron las que prepararon la comida. Los evangelios son sólo de hombres, aunque dicen algunos investigadores de la materia que María Magdalena también tuvo el suyo.  Ella, la Magdalena, fue una mujer diferente del resto y se reunía con los apóstoles (puros hombres) cosa mal vista y era más fácil tratarla de puta y esa fue la primera piedra.

Aún hay trogloditas que nos quieren hacer a un lado en muchos aspectos hasta en los más triviales, que todos sabemos y que no voy a detallar. También hay los otros –que por fortuna son muchos– los que trabajan con nosotras y son excelentes compañeros.  Esos me tocaron a mí en la vida laboral y académica, los que nos abren la puerta del carro, los que nos dan la mano para bajar del bus, los que piden nuestra opinión en asuntos laborales, los que piden una revisión de cuentas y números. Los que son conscientes y aceptan nuestras aptitudes; los que dicen “primero las damas”.

Ser mujer no es tener hijos, la maternidad es un bello suceso pero no es intrínseco del sentido que da ser mujer. Hay otras valentías para este caso, como no dejarnos maltratar por nadie, ni jefes, ni padres, ni esposos. Y no sólo del que golpea físicamente; sino de los que dicen que “ni con el pétalo de una flor” pero sí les encanta maltratar con la billetera, con el trabajo o el status que puedan tener.

Mujeres, somos biológicamente diferentes, pero nos merecemos un mundo igual. Que si vamos a usar velos sea nuestra decisión y no una imposición.

No seamos de esas infelices pero con marido. Y a los caballeros que las prefieren brutas pues que por acá no volteen ni a mirar. No seamos la cenicienta del cuento que la sociedad matrimonial es de dos, en el costo y en el beneficio. También seamos felices en la soledad que estar con uno también es bueno. Seamos más humanas y que nuestra feminidad sea cuestión de género. Que se siga conmemorando el día de la mujer cada año y que nosotras lo celebremos todos los días, ¡unidas! no en la manera de pensar o actuar sino unidas en el respeto de unas por otras. Respetándonos entre nosotras hará menos difícil que nos respete el resto.

En la lucha de géneros yo soy solidaria con el mío. No tenemos que ser todas iguales, aquí cabemos todas: heterosexuales, lesbianas, creyentes, ateas, profesionales, amas de casa, trabajadoras, estudiantes, madres, las que decidieron no serlo, casadas, solteras, rejuntadas, conservadoras, liberales, negras, blancas, indias, mestizas... Todas juntas pero no contra los hombres, al contrario, con ellos.


@RuthAbello

    


5 comentarios :

  1. Como siempre una opinión a tener en cuenta...
    Mujer, india, madre y libre

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  2. Como siempre una opinión a tener en cuenta...
    Mujer, india, madre y libre

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  3. Así es mi querida Ruth, vivir en femenino tanto hombres como mujeres ya que el femenino es nuestra esencia Universal que da vida, que nutre, que aviva, que restablece y potencializa nuestro Ser individual y en comunidad. Etxi

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  4. Nunca he entendido por qué se considera puta a María Magdalena, si según la Biblia, era sólo una mujer poseída por el demonio. Pienso que esa es la actitud de hombres que cuando no entienden a una mujer, suelen tratarla así.
    España estaba envuelta en la lucha por recuperar su nación en manos de los árabes y para lograrlo deberían unir los reinos de Castilla y Aragón y fraguaron el matrimonio entre Fernando e Isabel, los llamados reyes católicos.
    Pero hay una actitud allí que sorprende, pues las mujeres estaban subyugadas. Para poder arreglar este matrimonio salvador, tuvieron que aceptar el pacto del Tanto Monta. Confeccionaron unos tapetes en los cuales aparecía Fernando a caballo y en el otro, Isabel también a caballo.
    "Tanto Monta, Monta tanto, Isabel como Fernando", era la inscripción en las telas.
    Eso posibilitó el descubrimiento de América pues Isabel pudo subvencionar a Colón para sus viajes

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  5. excelente articulo,; la igualdad no se trata de ser idéntico, se trata de tener la misma oportunidades y el mismo derecho a escoger eso es igualdad, admiro a la mujer que se para y clama por sus derechos, pero a la vez reconoce los derechos de los demás, soy orgullosamente gay sin embargo siempre diré "de tras de todo gran hombre hay una gran mujer" por que por lo menos en mi caso hubieron no una sino dos grandes mujeres, machistas como ellas solas, conservadoras con creencias religiosa arraigadas (no se ni como es que soy tan liberal), sin embargo siempre me demostraron que con respecto y amor el mundo seria mucho mejor, hoy y en día mi abuela no esta y mi madre sigue igual pero todavía aunque ellas no lo supieran sigo todos sus consejos por que la sabiduría de una MUJER jamas jamas la tendrá el hombre.

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